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domingo, 4 de mayo de 2014

Fiestas: muertes y resurreciones

Si supieras que está próxima tu muerte, ¿preferirías morirte antes o después de las fiestas? Es difícil contestar a esa pregunta porque lo que nadie quiere es morirse y así cualquier preferencia es complicada.

Y eso es lo que trata de demostrar un artículo recientemente publicado en el BMJ Open, titulado "Deaths and major biographical events: a study of all cancers deaths in Germany from 1995 to 2009". En este estudio los autores, Daniel Mendewald y Oliver Kuss, tratan de determinar si se producen modificaciones en el momento en el que se producen los fallecimientos por cáncer debido al interés, o no, por alcanzar un cierto evento biográfico como son los cumpleaños, las fiestas de navidad o la pascua.
Para ello compararon  el número de fallecimientos registrados en Alemania por causa de cáncer y que se produjeron durante la semana previa y la posterior a estos momentos biográficos citados. Eligieron cáncer porque estimaron que en este conjunto de enfermedades crónicas se podría producir el adelantamiento o posposición del fallecimiento de causa psicógena.
Los resultados les llevan a concluir que habían mas fallecimientos en la semana previa a navidad, pero no encontraron evidencias de adelantamiento o retraso en los fallecimientos con motivo del cumpleaños o de la pascua.

Sin entrar en honduras metodológicas (el trabajo da para hablar bastante de aspectos metodológicos y esperamos hacerlo en otra ocasión), una de las reflexiones que surgen es si la fiesta, la celebración, es consustancial hasta ese punto para el ser humano. Hacemos de las fiestas momentos excepcionales, y ya sea para divertirnos, para celebrar la espiritualidad, para huir de lo cotidiano, para celebrar la amistad, para reunir a la familia o para cualquier otra finalidad, no queremos perdérnoslas. Aunque, al parecer, siempre hay excepciones.





sábado, 23 de junio de 2012

Noche de San Juan

Ya estamos en verano. La noche de San Juan marca en muchas localidades el inicio de la nueva temporada. Celebramos el solsticio de verano que, en la tradición popular, se imbrinca con ritos mágicos, algunos de ellos relacionados con la salud.

No hay excesivas referencias a la influencia del solsticio de verano sobre la salud. Una de las primeras que encontramos son las del botánico valenciano Antonio José Cavanilles en su obra, impresa en 1797, "Observaciones sobre el cultivo del arroz en el Reyno de Valencia y su influencia en la salud pública". En ella escribió:
"En invierno apenas se advierten enfermedades por la oblicuidad de los rayos de sol, y por descansar entonces la naturaleza. Háce más sensible el fuego solar en la primavera, y empiezan a levantarse humedades, las más inocentes y sin olor. Crece el calor a medida que el sol se acerca al solsticio, y entonces se aumenta la fermentación, se descompone la multitud de varios cuerpos, que existian mezclados en aquel suelo cenagoso, y las emanaciones son mefíticas, por el azufre, sales y aceyte fétido que contienen. Introducidas estas en la economía animal vician el movimiento, y alteran el equilibrio de los fluidos: mientras que la excesiva humedad que entonces reyna ocasiona cierta torpeza y fatiga en los sólidos; de modo que se altera el color de los hombres, y se manifiestan tercianas, que con el tiempo aumentan su fuerza y su malicia. [...] Si en Julio, Agosto y Septiembre tiene alguno valor para registrar aquellos lugares y habitaciones, verá con frecuencia rostros pálidos, descarnados y abatidos; infinitos con calenturas y sin fuerzas; máquinas, en fin, que se desmontan y perecen".

Más cercanas en el tiempo, pueden encontarse descritas otras influencias del solsticio en la salud, como las mencionadas en el artículo "Seasonal changes in 24-h patterns of suicide rates: a study on train suicides in The Netherlands". En él los autores afirman que está bien documentado que los patrones anuales en las tasas de suicidio alcanzan un pico cerca del solsticio de verano. Esperemos que, en esta ocasión, se quiebre la tendencia.

Aunque, tal vez, la influencia sobre la salud del solsticio de verano más evidente sean los comportamientos relacionados con la fiesta y las verbenas que tradicionalmente se celebran por la noche de San Juan. Las causas externas (accidentes, intoxicaciones etílicas,...) se llevan la palma.

Celebremos y disfrutemos, pues, el solsticio con todos sus rituales, pero seamos prudentes para que su influencia sea sólo positiva.
Recordemos que, después, "se acabó, que el sol nos dice que llegó el final" (Joan Manuel Serrat, "Fiesta"). Y comienza una nueva etapa y hay que vivirla. 



miércoles, 25 de enero de 2012

El sarampión no es ninguna fiesta

Parece que en algunos sitios se celebran fiestas del sarampión y de la varicela. Hay quien tiene la funesta ocurrencia de que es una buena idea exponer a una persona de una manera deliberada y sin control a una infección grave, que puede ocasionarle complicaciones e incluso la muerte.
El sarampión es una enfermedad que estaba encaminándose a la eliminación en Europa, y que, por desgracia, ha reemergido en los últimos tiempos, pese a la existencia de planes para la eliminación del sarampión y la rubeola auspiciados desde la Oficina Regional Europea de la OMS (Organización Mundial de la Salud). Para ver cómo ha cambiado la situación en nuestro país sólo hace falta mirar el boletín epidemiológico semanal de finales de 2010 y compararlo con el de finales de 2011.
En el informe mensual del ECDC (European Centre for Disease Prevention and Control) sobre esta enfermedad publicado en noviembre de 2011, se afirma que, en el periodo de enero a octubre de 2011, hubo 8 muertes en Europa por sarampión y  27970 casos notificados, 24 de los cuales desarrollaron encefalitis aguda. En ese informe se afirma que, de los casos de pacientes con estado vacunal conocido, el 82% eran personas no vacunadas.
En la monografía publicada por la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) en 2008 titulada "El sarampión" ya se afirmaba que "hasta que la erradicación no se alcance, los logros de eliminación que podamos tener, es decir la interrupción de la transmisión de territorios definidos como pueden ser un país o una región, son potencialmente reversibles".
El camino es seguir avanzando hacia la eliminación pero, por favor, sin dejarnos llevar por ideas "festivaleras".







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