domingo, 5 de marzo de 2017

Campañas institucionales en salud pública

Es siempre difícil evaluar a priori cuál va a ser el impacto de una campaña o un programa en salud pública, aunque se trate de actividades relativamente regladas y con precedentes similares previos. Más lo es aún cuando intervienen factores o actores que no son los habituales, y más todavía cuando éstos juegan un papel distinto del previsible.

Todo esto, y algunas cosas más, estuvieron presentes en la génesis de la introducción de la vacuna del virus del papiloma humano en nuestro país, y también en otros países. Y ahora, con ya varios años de funcionamiento, se imponía una reflexión acerca de todo lo que sucedió. Y eso es lo que puede encontrarse en la publicación "Campañas institucionales en Salud Pública. El caso de la vacuna contra el virus VPH".

Este libro, que fue recientemente presentado en público, trata de ofrecer una visión desde muchos ángulos, de los actores y factores que han intervenido en la formación de la opinión pública sobre los posibles efectos y adecuación de la implantación de esta vacuna en España, aunque también presenta un caso sucedido en Colombia. Se trata de una aproximación desde las ciencias sociales, aspecto que, en muchas ocasiones, no está lo suficientemente bien atendido desde la salud pública.

El libro, en el que se combinan diversas metodologías, se compone a partir de ocho distintas aproximaciones al caso que van desde la cobertura informativa de la vacuna en la prensa española, a la exposición de puntos de vista y opiniones de personas expertas del ámbito sanitario sobre la toma de decisión de implantar la vacuna, pasando por el análisis del discurso de las niñas afectadas y el testimonio de sus madres.

Se trata de una visión amplia y que llega en un buen momento para la reflexión que conduzca a una mejor actuación en el ámbito de la salud pública.

  

sábado, 11 de febrero de 2017

De mayor quiero ser....epidemióloga

¿Sabes cuántas mujeres se dedican a la ciencia en España? Según nos dice el informe "Científicas en cifras 2015", presentado recientemente, la proporción de mujeres en el conjunto del personal investigador en España se mantiene estable desde 2009 y es del 39%,  superior a la de la Unión Europea (33%). También sabemos, según la "Estadística de Estudiantes", que la proporción de mujeres matriculadas en España en enseñanza de grado y de primer y segundo ciclo en el curso 2015-2016 fue del 54,5%. 

¿Y sabes en qué posición están las mujeres en la ciencia? Ahí predomina el conocido como diagrama de tijera, que puede verse, por ejemplo, en el Informe Mujeres Investigadoras del CSIC 2016. Este gráfico muestra que, en el CSIC, en el personal investigador en formación la proporción de mujeres es del 57,5% y que va disminuyendo conforme se avanza en la carrera investigadora dentro de ese organismo (y es solo del 24,8% en la categoría de profesores de investigación).

También en epidemiología y salud pública existe una infrarrepresentación de mujeres líderes y contratadas en investigación de excelencia, como ponía de manifiesto el artículo, publicado en Gaceta Sanitaria, con el título "Desigualdades de género en la investigación en salud pública y epidemiología en España (2007-2014)".

Es decir, que en nuestro país y en muchos otros, queda todavía mucho recorrido por hacer ("Ninguna mujer dirige un organismo público de investigación en España", nos recuerda el diario El País). Por ello, la Asamblea General de Naciones Unidas decidió instaurar el día 11 de febrero como Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

Desde aquí, queremos contribuir simplemente recordando un vídeo reciente realizado dentro de las acciones lanzadas por Mujeres Con Ciencia, titulada "De mayor quiero ser... científica". El vídeo se titula: "De mayor quiero ser epidemióloga"



Como nos dicen en Mujeres Con Ciencia: "Hoy es el día de la mujer y la niña en la ciencia, todos lo son".

https://11defebrero.org/



miércoles, 8 de febrero de 2017

Hans Rosling se ha ido

Acaba de fallecer Hans Rosling. El mundo, todos nosotros, perdemos a un gran comunicador, a una persona que personificaba la salud pública y que lo hacía desde muchos aspectos. Alguien que era conocido y admirado en todo el mundo porque era un auténtico ciudadano del mundo. Que se hizo famoso contándonos, de una manera única, personal y divertida, como eran los datos y qué significaban y que, sin embargo, seguía pensando que todo eso no era suficiente. En su obituario en "The Guardian", se recalca que, en una entrevista de hace tres años, él decía que creía que no había tenido mucho impacto sobre el conocimiento: "La fama es fácil de conseguir, pero el impacto es mucho más difícil. Cuando le preguntas a la gente en Suecia que cuántos niños por mujer nacen en Bangladesh, ellos todavía piensan que cuatro o cinco. No he tenido impacto en el conocimiento. Solo he tenido impacto en la fama y haciendo cosas graciosas".

Pero "Gapminder" está ahí. "Dolar street", una de sus últimas creaciones, también está ahí. A muchos nos ha impactado y lo seguirá haciendo por mucho tiempo. Ha cambiado la manera de ver las cosas, de ver los números, de entender los datos, de interpretarlos y también de contarlos, haciéndolos divertidos y amenos. Él sabía que tener datos es importante, pero no suficiente: hay que hacer que se entiendan. Demostrar su impacto es que sigamos por ese camino y que sigamos evolucionando.

Disfrutad con este vídeo






sábado, 4 de febrero de 2017

Cáncer: luchando por lo evidente

Hoy, como cada 4 de febrero, es el día mundial del cáncer. Y el lema elegido para esta ocasión es: "Yo puedo. Nosotros podemos". Y desde aquí quisiéramos decir que entre las muchas cosas que podemos hacer es dejar de utilizar el lenguaje "guerrero" para hablar del cáncer, algo a lo que ya nos hemos referido en otras ocasiones (ver "La "batalla" del cáncer").

Y esta misma semana esto era tratado en "Verne" con el expresivo título: "Ni batallas ni perdedores: los psicólogos recomiendan no hablar así del cáncer". Sus autores son Emilio Sánchez Hidalgo y Pablo Cantó.

Realmente no tendríamos mucho más que añadir. Sólo recomendar su lectura y que se procure hacer caso a lo que ahí se dice. Un frase de ese artículo llama la atención: "No se trata de ser valientes, ni de luchar, ni de vencer. Porque donde hay valientes, hay cobardes, donde hay vencedores, hay vencidos, y donde alguien lucha, alguien pierde". 

¿Realmente queremos cargar, además, a las personas con cáncer con la responsabilidad de una "lucha"? ¿Queremos "obligarles" a que "luchen" para vencer"?

Es necesario, ahora sí, seguir "luchando" por lo evidente: no sobrecargar de responsabilidades a quienes tienen cáncer.

Y para terminar, recomendamos también la lectura del artículo original que ha dado lugar a bastantes titulares estos últimos días (y, en la mayoría de las ocasiones, sin citar a los autores originales): "Cancer incidence in Spain, 2015", elaborado en el seno de la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN).



sábado, 24 de diciembre de 2016

¿Papá Noel te traerá regalos si te portas bien?

Esta noche es Nochebuena (y mañana Navidad, que dice la popular canción) y es la noche en la que Papá Noel, y todos sus ayudantes, se esfuerzan en traer regalos, especialmente a los niños. Un equipo de estudiosos británicos (Park JJ, Coumbe BGT, Park EHG, Tse G, Subramanian SV, Chen JT) ha decidido ponerle evidencia a los factores que hacen que Papá Noel o Santa Claus visite las salas pediátricas en diferentes hosptales del Reino Unido y su resultado ha sido publicado recientemente en el British Médical Journal con el título "Dispelling the nice or naughty myth: retrospective observational study of Santa Claus" (BMJ 2016; 335).

En la introducción del artículo, los autores citan que es un clásico decirle a los niños que Santa Claus puede ver si han sido buenos o no y lo valora a la hora de traer regalos. Por eso, ellos incluyen en su estudio, realizado en Inglaterra, Gales, Irlanda del Norte, Escocia e Irlanda, como posibles determinantes de la frecuencia de la visita de Santa Claus los siguientes: distancia (en Km) entre el hospital y el polo norte, la tasa de absentismo escolar (como un proxy del comportamiento infantil), la tasa de criminalidad juvenil (10-17 años) y el índice de privación múltiple (que valora ingresos económicos, empleo, privación sanitaria y discapacidad, educación y formación, vivienda, crimen y el medio urbano).

Los resultados del estudio no pudieron demostrar que Santa Claus visita solo a los niños que se han portado bien. En cambio sí que encontraron evidencia de que Santa Claus visita con menos frecuencia los hospitales ubicados en las áreas con mayor privación observando un patrón decreciente de visitas conforme se incrementaba la privación en los primeros cinco deciles de privación, con solo un 79% de salas pediátricas visitadas por Santa Claus en el quinto decil. La distancia al polo norte no tuvo un efecto estadísticamente significativo sobre el resultado.

Es interesante, y muy recomendable, leer la discusión de este artículo, donde los autores repasan las posibles limitaciones y variables no estudiadas (calidad del whisky dejado para Santa Claus en los hospitales, disponibilidad de cena o de chimeneas, espacio para aparcar los renos,...).

Finalizan diciendo que Santa Claus tiene un duro trabajo para asegurar que todos los niños que se portan bien reciban sus regalos, pero que factores profundos indudablemente juegan un papel que afecta a las capacidades de Santa Claus para llegar a todos los niños. Sugieren que sea revisado el posible contrato de Santa Claus (o de sus empleados locales) en las áreas "difíciles de alcanzar" para que pueda hacerse realidad la felicidad de todos los niños.

Pues bien, en nuestras manos está conseguir que esos factores "profundos" no afecten a los más pequeños (ni a los más grandes). Hay que seguir luchando para reducir la desigualdad y una de las primeras tareas es evidenciarla. Los autores de este excelente trabajo ya están en ello.

Feliz (y menos desigual) Navidad



jueves, 20 de octubre de 2016

Paz en Colombia / Salud en Colombia

"Lo más nocivo para la salud de los humanos , aquí, no era ni el hambre ni las diarreas ni la malaria ni los virus ni las bacterias ni el cáncer ni las enfermedades respiratorias o cardiovasculares. El peor agente nocivo, el que más muertes ocasionaba entre los ciudadanos del país, eran los otros seres humanos". (Héctor Abad Faciolince en "El olvido que seremos", citando a su padre, el salubrista colombiano Héctor Abad Gómez).

La violencia, la guerra, aniquila muchas cosas pero sobre todo aniquila lo más preciado: la vida humana. Cualquier persona de buena voluntad sabe que la violencia sólo acarrea sufrimiento, desesperación, enfermedad y muerte. Los salubristas sabemos, además, que la violencia debilita las acciones que mejoran la salud. Es difícil que la prevención, la promoción o la protección de la salud se desarrollen en ambientes bélicos o dominados por la violencia. Es luchar doblemente. Y no sólo es, que también, por la distracción de recursos que implica un esfuerzo bélico. Es principalmente porque sin paz falta lo esencial: el proyecto de desarrollo de una vida autónoma, solidaria y gozosa y eso es lo que ha sido definido como salud (X Congrès de Metges i Biolegs de Llengua Catalana, 1976).

Colombia no es el único sitio donde la guerra ha impedido el desarrollo de la salud, pero sí es uno donde la paz puede estar tan cerca que la esperanza está rebrotando.


 

domingo, 18 de septiembre de 2016

La Epi en Sevilla es una tuit-maravilla

Otro congreso más y otro nuevo (breve y apresurado) análisis de los tuits de la XXXIV Reunión Anual de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) que se ha celebrado en Sevilla con el lema: Epidemiología para la salud en todas las políticas. Este congreso lo hemos vivido desde la distancia y no en directo, así que es posible que algunas cosas se escapen.

Lo primero que hay que resaltar fue el proceso de elección del hashtag que fue sometido a votación en Twitter, donde se registraron 88 votos, siendo este el resultado:

Y de esta manera el hashtag ganador, #SEEvilla16, fue el propuesto.

La herramienta Tweet Binder nos dice que con este hashtag aparecen 1987 tuits que fueron publicados por 381 cuentas alcanzándose un total de 3.192.579 impresiones. Casi un 80% fueron retuits.


La mayoría se produjeron el primer día del congreso y el día de la clausura. En este último día se concentraron la mayor parte de las réplicas.


El ranking de los principales contribuyentes ha sido el siguiente:


Y, como curiosidad, estas son las cuentas que más fotografías han publicado:


Una apresurada interpretación nos indica que los tuits en este congreso no han aumentado con respecto al congreso anterior, como venía siendo la tónica habitual en los últimos años (en 2015 fueron 2016 tuits: véase "Otro congreso tuiteado #IBEROEPI2015"), lo que puede indicar que se ha alcanzado el máximo y nos hallamos ya en la meseta. O simplemente que estamos contando mal.

La segunda impresión es que se escribe mucho menos de lo que se retuitea. Y de que se establecen pocas "conversaciones", pocas replicas. Esto último llama más la atención tratándose de un congreso donde el intercambio de pareceres debe ser lo principal.

Otra interpretación puede llevarnos a pensar que como sólo estamos analizando Twitter, es posible que muchas interacciones, conversaciones, fotos y demás estén apareciendo en otras redes sociales y estemos asignando un valor a Twitter que no es correcto.

Esto último nos lleva a pensar que quizá ha llegado el momento de que este análisis, amateur y apresurado, sea profesionalizado y que la SEE encargue un análisis más riguroso y donde se incluyan otras redes para saber el impacto real que tienen sus congresos más allá de los muros de la sede de los mismos.

En cualquier caso, como nos decía el past-president @stvfdz: nos vemos en #BarSEElona17

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