miércoles, 7 de febrero de 2018

Un poco de "lobby", por favor

La verdad es que no pedimos mucho, y ni eso se nos permite. O al menos, eso parece si no cambian las cosas ¿Que de qué estamos hablando? ¡Ahh! es verdad, que no se había dicho. Pues,... cosa de una disposición adicional. ¿Qué tampoco se entiende? Pues es verdad. Y es que quien escribe esto tampoco se ha enterado de por qué.

La cosa va de que hace ya algún tiempo, en 2016, en un parlamento muy lejano (vale..., dejémoslo en bastante lejano), por allí por aquello que llamamos Europa, se aprobó un Reglamento. Y eso, aunque parezca bastante aburrido de por sí, es algo que nos afecta bastante a todos, porque trata de nuestros datos: el Reglamento General de Protección de Datos. Se ocupa de cosas tan banales, o no, de que nuestros datos personales, esos "tan nuestros", estén protegidos jurídicamente, para salvaguardar nuestros, sí, también "nuestros", derechos. No fue fácil su aprobación, no. Porque en esto de proteger derechos se puede ser muy estricto y decidir que una buena manera de hacerlo es prohibirlo casi todo y "luego ya veremos". Y eso tampoco es, o tampoco era. Porque gracias a una labor de "lobby" (que eso no siempre es malo) en la que se movilizó todo el ámbito de la salud pública y de la epidemiología europea, el Reglamento no quedó del todo mal y desde luego mucho mejor que en sus versiones anteriores, y no representa, de momento, la cortapisa legal para la vigilancia y la investigación en salud pública que se anunciaba en sus primeras versiones.

Y es que, para la vigilancia y para la investigación, es necesario considerar algunas excepciones, que no privilegios, que permitan que se puedan desarrollar y producir resultados que redunden en el bien común, por ejemplo en el caso de los registros poblacionales de enfermedades (de los que ya hemos hablado aquí en algunas ocasiones).

Pues bien, ese Reglamento no lo dice todo, todo. Y por eso, está previsto que cada estado miembro pueda desarrollar algunos aspectos en su legislación nacional. Y eso es lo que el estado español se dispone hacer con el proyecto de una nueva ley orgánica de protección de datos  de carácter personal, que se está discutiendo en el parlamento español en estos momentos. Y en los borradores previos de ese proyecto de ley aparecía una disposición adicional que contemplaba que, en un futuro próximo, se elaborara una ley específica de protección de datos de salud. Acabáramos. Ya hemos llegado a donde queríamos, la dichosa disposición adicional. Pues bien, esta disposición adicional se ha "caído" en ese anteproyecto de ley. Ya no está.

Y por eso hay que volver a hacer un poco de "lobby" otra vez (que sigue sin ser tan malo). Y a eso se ha puesto la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) y, dentro de ella, su Grupo de Confidencialidad y Protección de Datos, pidiendo, como siempre, cosas sencillas y razonables como:


"Que el Gobierno se comprometa a remitir a las Cortes un proyecto de ley de protección de datos relacionados con la salud en un plazo breve.

Que en la futura ley orgánica de protección de datos se reconozcan las excepciones a los principios de protección de datos y a los derechos de los interesados por razones de interés público en el ámbito de la salud pública y por razones de investigación científica, con la debida protección de los intereses y derechos del interesado, el debido secreto profesional y con la adecuada justificación normativa."

Esperemos que la voz de la SEE se pueda hacer oír donde toca y que algo de caso nos hagan.
.
Si quieres conocer el posicionamiento de la SEE lo tienes aquí, y a él se han añadido otras sociedades científicas como SESPAS, AES, Asociación de Enfermería Comunitaria, SESA, Juristas de la Salud y la Sociedad Andaluza de Salud Pública y Administración Sanitaria ‘Hipatia’.



Nota sobre conflicto de interés:
El autor de este texto, Óscar Zurriaga, es miembro del Grupo de Trabajo de Confidencialidad y Protección de Datos de la SEE y trabaja en vigilancia de la salud pública,


viernes, 5 de enero de 2018

Lo tienen crudo con el agua

¿Te apetece un trago de agua turbia? Seguro que nadie en su sano juicio contestaría que sí. Y sin embargo, "The New York Times" en su artículo titulado "Unfiltered fervor": the rush to get off the water grid" nos indica que una moda está comenzando en Estados Unidos: la de beber agua sin tratar. Lo que se ha traducido como "agua cruda". Javier Jiménez en Xataka se hacía también eco de ello.

El argumento que apoya esta moda es el de lo "natural". Y ahí, es cierto, tienen razón: el agua sin tratar puede ser natural. Lo malo es que también puede ser peligrosa. Suele hablarse de las vacunas como la intervención salubrista que más impacto ha tenido sobre la salud y, a menudo, se nos olvida el muy favorable impacto que ha tenido la introducción de la potabilización del agua. Algo que se intentó desde la antigüedad (ya los griegos y los romanos utilizaban embalses de aireación para la purificación del agua), pero no fue hasta el siglo XIX en 1804 que en Escocia, en Paisley, se organiza la primera planta de tratamiento abasteciendo a una ciudad. Y en 1893, en Holanda, en la ciudad de Ousbaden se monta una planta de tratamiento de agua con Ozono. Unos años después, en 1904, en Jersey City, Estados Unidos, se utiliza el cloro para la desinfección del agua en el abastecimiento de una ciudad. Y hasta hoy.

Si se quiere ver cómo evolucionó la mortalidad por enfermedades infecciosas en Estados Unidos desde 1900 a 1999 puede consultarse la publicación de los Centers for Diseases Control (CDC) titulada "Achievements in Public Health, 1900-1999: Control of Infectious Diseases". Id, por favor, a la figura 1 y veréis lo que pasó después de la introducción del Cloro como desinfectante del agua de los abastecimientos públicos. En ese artículo se dice literalmente: "En 1900, sin embargo, la incidencia de muchas de estas enfermedades [cólera, disentería, tuberculosis, fiebre tifoidea, gripe, fiebre amarilla, y malaria] había empezado a declinar debido a las mejoras de salud pública, la implementación de las cuales continuó en el siglo XX. Los esfuerzos locales, estatales y federales para mejorar la higiene reforzaron el concepto de acción de "salud pública" colectiva (por ejemplo prevenir la infección proporcionando agua de bebida limpia)".

A quienes se dedican a la epidemiología no es preciso recordarles por qué es conocido John Snow (a quien hemos dedicado alguna entrada aquí). Pero, por si acaso, ahí van unas pistas: cólera, fuente de agua, Londres.

¿Queremos volver al siglo XVIII? ¡Y encima a unos precios desobirtados! El agua cruda podía conseguirse por 2,50 $ por galón hace tres años (0,66 $ por litro). Y ahora se compra a 36,99 $ por 2,5 galones (3,9 $ por litro). Hay bebidas mucho más elaboradas que no cuestan tan caras. Y que, desde luego, no son tan peligrosas.

¿Te apetece un traguito? ¿Lo tienes crudo o lo tienes claro?

domingo, 19 de noviembre de 2017

Jugando a las epidemias

Es posible que muchos de los que leáis esto no hayáis oído hablar del "incidente de la sangre corrupta". Si es así, antes que nada: tranquilidad. No debe ser motivo de alarma, a menos que seáis aficionados a los juegos y especialmente al "World of Warcraft", un videojuego de rol multimedia masivo en línea. Y es que un fallo de programación en este juego ocasionó algo que ha sido descrito por Ángela Bernardo en Hipertextual, en su entrada titulada "El día que World of Warcraft nos dió una lección sobre las epidemias de la vida real", de la siguiente manera: "El 13 de septiembre de 2005, se detectaron los primeros casos de una gran pandemia que acabaría con múltiples regiones en todo el mundo. Los mecanismos para frenar la infección, los planes de erradicación y las vacunas fueron un rotundo fracaso. Pese a los esfuerzos realizados, todo fue en vano y la propagación de la enfermedad arrasó con todo lo que pilló a su paso". Hay que reconocer que si se tratase de la vida real sería un panorama aterrador.

Como, afortunadamente, no lo es, se trata de una buena ocasión para tratar de aprender para mejorar nuestro conocimiento acerca de la propagación de las epidemias y de los mecanismos de control para frenarlas. Todo está muy bien descrito en la entrada de Hipertextual, por lo que no lo repetiremos aquí. Pero sí que nos parece relevante resaltar que este "incidente de la sangre corrupta" ha dado pie a dos publicaciones en revistas científicas: uno de Ran D. Balicer en "Epidemiology", titulado "Modeling infectious diseases dissemination through online role-playing games". Y otro, publicado en Lancet infectious diseases", de Eric T. Lofgren y Nina H. Fefferman, titulado "The untapped potential of virtual game worlds to shed light on real world epidemics".

Estos artículos no son los únicos, ni siquiera los primeros, que abordan los aspectos de "aprendizaje virtual" que presentan los juegos, particularmente aquellos que implican a muchos jugadores en línea. Muestra de ello es que el último de los que hemos encontrado en una revisión no sistemática hace referencia a "cuarentenas virtuales" utilizando "Pokémon Go" ("Creating dynamic virtual quarantines using "Pokémon Go" to limit infectious disease spread").

¿Qué os parece? ¿Hay campo para trabajar "jugando"? Los juegos, aunque no sean juegos "serios", dan pie para ello.


domingo, 8 de octubre de 2017

Cuatrocientos mil niños jugaban por las calles

De esta manera, ciertamente críptica, comenzaba un cuento interminable que mi padre nos contaba cuando éramos pequeños a mí y a mis hermanos, y que luego contó a sus nietos.
Hace unos días ha ido a reunirse, ya para siempre, con mi madre y, seguro, que allá donde esté, seguirá contando ese cuento a cualquier niño que se acerque a él.

No encontraréis muchas referencias en internet a la figura de mi padre, Óscar Zurriaga Furió, pues pertenece a una era predigital, pero sí que aparece reseñado en uno de lo que él consideraba un gran logro, la apertura en Murcia del Hospital "Virgen de la Arrixaca" en 1967 y la posterior construcción y puesta en marcha de la Ciudad Sanitaria "Virgen de la Arrixaca" en 1975 (podéis verlo aquí). A su manera, él también fue salubrista, aunque siempre destacó su faceta de médico.

A modo de homenaje a su figura, y también para paliar en parte ese vacio digital, os dejo, no sin cierto pudor, las palabras que pronuncié en su ceremonia de despedida:

"Siempre es difícil hablar en estas circunstancias. Pero no es difícil hablar de tu padre. Y más de alguien como mi padre que siempre ha estado muy presente en nuestras vidas.
Mi hermano Ernest ya ha expuesto, con su brillante habilidad, esos recuerdos, emociones y vivencias.
En mi caso, yo quisiera centrarme y resaltar su faceta de médico. Mi padre fue la segunda generación de médicos de esta familia. La trayectoria la inició mi abuelo, la siguieron mi padre y mi tío. Yo represento la tercera generación. Y la cuarta está sentada hoy aquí delante.
Mi padre siempre se sintió médico, muy médico. Sus comienzos no fueron nada fáciles porque el propio hecho de iniciar y realizar su carrera no era fácil en plena postguerra y, al finalizar sus estudios, el trabajo no abundaba. Se decantó por la dermatología, pero pronto vio que le resultaría difícil asentarse y conseguir la ansiada estabilidad, por lo que se incorporó al cuerpo de médicos inspectores del Instituto Nacional de Previsión (luego conocido como “el extinto INP”). Y allí comenzó una nueva carrera profesional que le llevaría, y nos llevaría a nosotros también, por la geografía nacional: Alcoi, Gandía, Ciudad Real, Murcia y, luego, la vuelta a Valencia. En todos esos sitios dejó muestras de su buen hacer, de su carácter (que no era poco) y de su bonhomía.
Y puedo afirmar esto, no tanto por vivencia propia, que también, como por los testimonios que he podido ir recogiendo de la gente que lo conoció y trató profesionalmente, y que casi siempre se dirigió a él como Don Óscar.
No era acomodaticio, no temió nunca salir de su zona de confort, ni enfrentarse a nuevos retos.
Creo que sus dos etapas más fecundas y en las que él más disfrutó fueron, primero en Murcia, con la apertura del Hospital Virgen de la Arrixaca, el viejo, y, sobre todo, con la apertura del nuevo hospital, al que trasladó el nombre del anterior, y también trasladó a todos los enfermos en una operación ejecutada con precisión y en muy poco tiempo, y de la que estaba especialmente orgulloso y a la que hay que reconocerle el mérito, pues los medios de aquella época no son los de hoy en día.
La otra etapa en la que disfrutó profesionalmente fue en la Dirección del Hospital Clínico Universitario de Valencia, al que siempre consideró “su” hospital. Los tiempos volvían a no ser fáciles, pero ¿cuándo lo han sido? Y, nuevamente, sacó adelante, con su esfuerzo y su tesón, muchas cosas en ese hospital, algunas de las cuales se mantienen hoy en día, casi 40 años después de su paso por él.
No descuidó otras facetas, como la académica, ejerciendo de profesor de varias generaciones de enfermeras, algunas de las cuales están hoy aquí. E incluso sacó adelante su tesis doctoral en plena etapa de madurez, cuando para él no era ya ningún requisito obligatorio, convirtiéndose de esta manera en el primero con esta distinción en la familia.
No quisiera acabar sin resaltar algunas pequeñas anécdotas de su pensamiento y trayectoria que están, además, ligadas a mí en lo personal.
La primera es aquella ocasión en la que vino al colegio donde yo estudiaba, como lo hicieron otros padres de alumnos, para orientar las vocaciones de nosotros, los estudiantes. Allí pronunció una frase que se me quedó grabada: “si los médicos fuéramos infalibles, yo no me hubiera vestido nunca de luto”. Y hoy estamos aquí vestidos de luto, prueba de que los médicos seguimos sin ser infalibles.
Otra es cuando la tragedia del camping de los Alfaques. Aquella tarde yo lo había acompañado a disfrutar otra de sus grandes pasiones, el golf. Y en aquella época, donde no había móviles, vino a buscarle, en una Mobylette, un encargado del campo de golf, para decirle que lo estaban buscando del hospital y él se marchó de paquete de aquella moto. Ese día yo entendí lo que significaba una urgencia.
Y también aquel “Farreras” (ese libro de referencia de medicina interna) que se compró, ya pasada la cincuentena, porque quería seguir estando actualizado, aunque él no practicaba ya la medicina asistencial.
Y las innumerables veces en que nos trató en nuestras enfermedades, a mí, a mis hermanos, a nuestra madre, siempre con sensatez.
A mí siempre me impresionó su vocación y me sigue sirviendo hoy en día como ejemplo.
Aunque he hablado de su faceta profesional, no puedo finalizar sin dejar de pensar que a él le hubiera gustado que hoy se pronunciara una frase críptica para la mayoría de los que estáis hoy aquí y que, siempre dijo que serviría para identificarlo en caso de que lo secuestraran, cosa que afortunadamente, nunca sucedió, pero que, para él, era una especie de fetiche: “Cuatrocientos mil niños jugaban por las calles”. Así comenzaba un cuento interminable, que nunca acabó, y que a todos nos gustaría que pudiera seguir siendo contado".


martes, 12 de septiembre de 2017

BarSEElona17

Algunos, pobrecitos ellos, dicen esperar esta entrada después de cada congreso de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE). Y quien escribe sabe que, lo que comenzó como un divertimento curioso en una era que ahora parece casi predigital (el ya muy lejano año 2012: véase "Un congreso tuiteado"), se ha convertido en algo parecido a una carga que se ejecuta con muchas dudas y, nos tememos, que con menos profesionalidad de la que se espera en alguien que se dedica a esta cosa de la epidemiología (el año pasado en "La Epi en Sevilla es una tuit-maravilla" pedíamos que este análisis se profesionalizara), ya que para efectuarlo se utilizan sólo herramientas gratuitas que tienen muchas limitaciones (y, además, nos inundan el correo de spam).

Pero, tras este párrafo a modo de antecedentes e introducción, sin esbozar hipótesis ni objetivo alguno, y a petición del respetable (¿verdad @epistatistic?), nos atrevemos otra vez. Allá vamos.

En el apartado material y métodos deberíamos decir que se han utilizado las herramientas Hashtracking (que sólo nos ofrece de manera gratuita el número total de tuits), Socialert (que ofrece información gratuita sólo sobre 500 tuits), Tweetbinder (con información sobre 1990 tuits de la última semana), y HashtagfyEste sería el momento en el que los metodólogos deberían dejar de leer (si es que se han adentrado hasta aquí) y el resto puede empezar a pensárselo.

Como resultados tenemos que tras la elección ¿popular? (obtuvo el 63% de los 93 votos emitidos) del hashtag #BarSEElona (¿verdad que es chulo?), proceso que cada año resulta más divertido, se puede llegar a estimar cuál ha sido su andadura. Este año, hasta el domingo 10 de septiembre se habían emitido 3.734 tuits que incluían este hashtag, según Hashtracking. La evolución temporal de una parte de los mismos es la siguiente:


(Nota para lectores despistados: la gráfica omite un montón de días)

Según Tweetbinder, en sus 1990 tuits analizados, hubo 424 cuentas que contribuyeron, con una media de 4,69 tuits (y no, no proporciona la desviación estándar ni ninguna otra cosa parecida) y 1.127 seguidores de media por cuenta. El 4,82% fueron tuits originales y el 82,1% retuits. Respuestas a los tuits sólo se produjeron en el 1,46% de los casos.

Los tuits más mencionados fueron:















Y si queréis saber quienes fueron algunos de los usuarios (o cuentas) más activos, aquí están (con su número de tuits, y la foto....):

    • SESPAS@sespas
    • 356
    • Maica Rodríguez Sanz@MaicaRodriSanz
    • 101
    • Maribel Pasarín@mpasarin
    • 73
    • Salut Pública BCN@salutpublicabcn
    • 67
    • Oscar Zurriaga@ozurri
    • 47
    • D Cantarero@davidcantarero
    • 43
    • SEE@seepidemiologia
    • 43
    • Carme Borrell@carme1848
    • 33
    • Glòria Perez@PerezAlbarracin
    • 30
    • Carlos Fernández@pezcharles
    • 26

Y estos son los impactos que produjeron (lo que está, en parte, en función de su número de seguidores):

    • joan carles march@joancmarch
    • 392,385
    • SESPAS@sespas
    • 320,044
    • Salut Pública BCN@salutpublicabcn
    • 206,494
    • SEE@seepidemiologia
    • 105,436
    • Gaceta Sanitaria@gacetasanitaria
    • 76,788
    • D Cantarero@davidcantarero
    • 70,176
    • Maica Rodríguez Sanz@MaicaRodriSanz
    • 59,085
    • Carme Borrell@carme1848
    • 58,938
    • Oscar Zurriaga@ozurri
    • 53,956
    • Escuela Andaluza SP@EASPsalud
    • 48,240

Los hashtags que resultaron citados y relacionados con #BarSEElona17 fueron:


Y, si alguien esperaba un apartado de discusión, nos tememos que se quedará con las ganas, pues llegar hasta aquí ya es trabajoso como para encima ponernos a interpretar los resultados....Aunque no nos resistimos a indicar que, o contamos mal (que es muy posible), o en este congreso se han superado los números de los precedentes lo que indicaría una mejora de la actividad tuitera (y un mayor impacto: según @trendinaliaES el hashtag llegó a ser "trending topic").

En limitaciones sólo decir que sesgos hay para aburrir y que el conflicto de intereses no está ausente ¡faltaría más!

A ver si el año que viene, con el congreso SEE-APE en Lisboa, hay alguna otra persona lo suficientemente incauta como para meterse en el berenjenal de hacer un análisis como debe hacerse.

Nos vemos, nos escribimos, nos tuit-analizamos (esto último mejor si lo hace otro), en la bella Lisboa en 2018 con "Epidemiología en un contexto global".


viernes, 18 de agosto de 2017

Seis años y muchas lágrimas #NoTincPor

Esta tenía que ser una entrada de aniversario de blog "normal". Ya van seis años desde que se inició esta aventura de "Epi y Mas" y así nos hubiera gustado celebrarlo. Pero las circunstancias mandan y ayer un grupo de criminales perpetraron atentados en Barcelona y Cambrils y han cambiado la idea a la hora de escribir.

Un  blog como este nace con una vocación profesional, pero ya en otras ocasiones nos hemos visto escribiendo sobre asuntos que no parecen serlo y, sin embargo, sí lo son. Releed "Epidemiología de guerra: Je suis Charlie" y veréis lo actual que puede llegar a ser. No resistimos la tentación de volver a escribir lo que ya pusimos entonces: "la "Epidemiología de Guerra" es una rama importante de la epidemiología que debería ser tomada más seriamente como una subdivisión  de la epidemiología de campo y que debería servir para aportar evidencias sólidas para la prevención de los conflictos". 

Por desgracia hay otras cosas que siguen siendo tan actuales como entonces. La primera de ellas la barbarie y el sinsentido de estos criminales ¿Sinsentido? Tal vez no, ellos tienen un sentido, un objetivo claro: provocar el terror, atemorizar. Y cuando esta mañana la gente reunida en Plaza Cataluña gritaba "No tinc por!" ("No tengo miedo") daba la respuesta apropiada. Por eso es importante que no les sigamos el juego a los criminales, y @manyez nos aportaba una buena guía para no hacerlo en "Barcelona y twitter".

Por ello solo insistir en que:

No difundamos nada sin contrastar: cuesta tan solo un poco más averiguar la falsedad de un bulo y, por desgracia, no lo hacemos. Por favor: mirad las fuentes oficiales. Incluso en esta época de la "postverdad" suelen tener información más veraz. Y si no, al menos, goglear un poco y, es posible, que deis con la información correcta. Serán solo unos segundos, o unos minutos, más.

No reenviemos, contribuyendo a hacerlas virales, imágenes que causarán dolor a las víctimas o sus seres queridos, en un afán de notoriedad que no es sino puro egoísmo. El argumento de que los medios de comunicación también lo están haciendo es solo una excusa barata. El gesto del supermercado Caprabo, negándose a vender los periódicos que hoy llevaban en portada imágenes sensacionalistas, nos da la pista de cómo hacer lo correcto.

Recordad que "Si estoy a punto de morir, no quiero que me grabes, quiero que te quedes conmigo, creo que nadie quiere morir solo y menos así". Así decía un tuit de @maria_ecc que no sabemos si es original suyo o un retuit, pero que transmite muy bien un sentir de mucha gente. Simplemente tengamos humanidad.

No respondamos con odio al odio. A los que actúan con odio nada puede complacerles más que una respuesta con odio. Y para ellos es mejor si esa respuesta de odio es indiscriminada. Los que atentaron ayer son criminales y ya está. Criminales y terroristas. Es de esos de quienes tenemos que protegernos, no de todos los que profesan una religión, ni de todos los de un país, ni de...

#NoTincPor Esa es la respuesta.


lunes, 31 de julio de 2017

Caminando, si hay camino...


Imagina que tienes que ir en coche a comprar el pan, porque no tienes ninguna panadería cerca de tu casa (o tal vez no tienes que imaginarlo porque esa es tu realidad). Y ahora imagina que no tienes coche, no porque no quieras sino porque no puedes permitírtelo 
También puedes imaginar (o quizás tampoco tienes que hacerlo) que una enorme autopista es la frontera entre tú y esa panadería y que para cruzarla debes dar un gran rodeo o jugarte la vida intentándolo.
¿Qué haces? ¿no comes pan? ¿utilizas transporte público (si es que llega a tu barrio con una frecuencia apropiada)?

De cosas como esta va eso de la "caminabilidad", palabra que no encontraréis en el Diccionario de la Real Academia (aunque sí que es correcto decir "caminable", o mejor "transitable" según la Fundéu). Es decir que sea posible, y fácil, transitar caminando por donde vives. Que pueda ser tu primera opción.

Y eso ha pretendido medir en Madrid un grupo de investigadores, casi todos españoles, aunque no todos están en España, del proyecto "Heart Healthy Hoods". Y lo han publicado en la revista International Journal of Health Geographics con el título "Intersection of neighborhood dynamics and socioeconomic status in small-area walkability: the Heart Healthy Hoods Project".
Su conclusión es que las áreas de Madrid con mayor nivel socioeconómico son menos transitables caminando que las de menor nivel socioeconómico. Pero que las dinámicas de los barrios, en términos sociales (gentrificación) y urbanos (antigüedad de la vivienda) modifican esta asociación: en los barrios mas nuevos y gentrificados la relación entre nivel socioeconómico y "caminabilidad" deja de ser lineal.
En palabras del primer autor del artículo, Pedro Gullón, según recoge la agencia SINC, "Esto tiene consecuencias directas para la salud pública. En la actualidad, existen importantes diferencias sociales a la hora de realizar actividad física. Las personas de clases sociales más bajas hacen menos deporte. Que vivan en áreas donde van caminando a comprar el pan o al colegio, por poner unos ejemplos, mitiga el efecto negativo que tendría en su salud esa falta de ejercicio más intenso, ya que caminar constituye una actividad regular muy saludable”. Y los procesos de gentrificación pueden hacer que las personas que viven, o vivían, en barrios más desfavorecidos puedan perder la ventaja que para su salud significa, o significaba, vivir en barrios más "caminables".

Es importante comenzar a estudiar estos aspectos en nuestro país, y en otros del sur de Europa, con unas estructuras urbanas que diferían de las de otros países que llevan más tiempo efectuando estos estudios. Y máxime viendo como están evolucionando determinados procesos, ligados en ocasiones al auge del turismo o a los cambios en los lugares de ocio, en algunas, o en muchas, de nuestras ciudades.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...