miércoles, 21 de enero de 2015

El mapa de la exposición

Varias veces hemos traído aquí a John Snow y "su" mapa (esta sería la última de las, hasta el momento, cinco entradas sobre Snow) y hasta ahora habíamos mencionado el mapa/los mapas de la afectación del cólera en Londres, pero no habíamos hablado del mapa de la exposición.

Si el agua de la fuente fue la causa ¿por dónde podría haberse extendido? ¿qué zonas de la ciudad bebían de esa misma agua? Parece lógico pensar que si la fuente de Broad Street fue clausurada se pensara en que la distribución del agua era importante a la hora de controlar la epidemia. Ya sabemos que no todos opinaban como Snow y por eso fue necesario que tuviera que argumentar su hipótesis etiológica. Por ello no debe sorprender que también documentara, y mapeara, esta exposición.

Por eso nos parece interesante traer aquí (procedente de la Wellcome Library, London) el mapa donde se puede ver qué zonas de Londres cubría cada compañía de agua. Es éste:

Map showing the intimate mixture of the water supply of the Lambeth with that of the Southwark and Vauxhall Company, 1854-1855 

Este mapa procede del libro de John Snow ("On the mode of communication of cholera") pero es menos conocido que el famoso y profusamente citado "mapa del cólera de Snow" y sin embargo es, probablemente, más importante y trascendente que ese. Porque ¿qué es más importante: la causa o el efecto? ¿el riesgo o el daño?.

Pero, desgraciadamente, no siempre lo vemos así ¡Cuántas veces nos quedamos mirando al dedo índice que señala a la luna en vez de mirar a la luna!

miércoles, 14 de enero de 2015

La tiranía de los grandes números

Es casi un lugar común empezar, o terminar, un informe, un artículo sobre un problema de salud o una enfermedad con la siguiente afirmación "es un importante problema de salud pública que es la primera (o segunda o tercera) causa de (mortalidad, discapacidad, morbilidad...)". Es decir, la enfermedad (o el problema de salud) se valora casi exclusivamente en función de su frecuencia, lo que, en términos epidemiológicos se conoce como prevalencia. En algún caso, además, se añade alguna otra característica que justifica esa consideración de "importante" (repercusión laboral, supervivencia, afectación de familiares o allegados,...) y sólo en casos excepcionales se hace referencia al sufrimiento del paciente.

Y, sin embargo, la primera sólo puede ser una, lo que hace que, a partir de ahí, cada una de las siguientes enfermedades, siguiendo este razonamiento, serán consideradas menos importantes ("menos problema de salud pública") y así sucesivamente. Por eso no resulta tan sorprendente que se pueda encontrar un artículo, publicado en BMC Medicine, que hable de enfermedades no transmisibles olvidadas ("Remembering the forgotten non-communicable diseases") y que se refiera, entre otras, a entidades como el asma, la cirrosis hepática, la enfermedad renal crónica o el Alzheimer. Según los autores de esta revisión, ese grupo de enfermedades tienden a ser ignoradas en términos de mortalidad prematura y de reducción de la calidad de vida.

Conviene que no pongamos en un pedestal exclusivamente las medidas de carga de enfermedad, como la prevalencia, y que sea ésta la única manera de valorar la importancia de un problema de salud. Hay muchas otras consideraciones que hacer y, como nos recordaba muy recientemente Javier Padilla en Médico Crítico en su entrada "Hepatitis C: del lado del paciente con visión de población", la capacidad de movilización y diseño de la agenda política en materia de asignación de prioridades no puede estar determinada sólo por la incidencia y la prevalencia.

Referirse al grupo de enfermedades mencionadas en el artículo de BMC Medicine como "olvidadas" resulta, cuando menos, chocante. Sobre todo, porque el término "enfermedad olvidada" se utiliza preferentemente para referirse a enfermedades que tienen una incidencia alta, que se producen mayoritariamente en países en vías de desarrollo y que, a pesar de afectar a millones de personas, su tratamiento es caro, ineficaz o inexistente ¿es este el caso de las enfermedades a que se refiere el artículo?

Los pacientes, desde luego, no olvidan su enfermedad. Los "olvidos", en todo caso, provienen de un modelo de "industria sanitaria" o de un modelo de investigación que no los tiene tan en cuenta como a otros, sin duda más "rentables".


jueves, 8 de enero de 2015

Epidemiología de guerra: Je suis Charlie

"Wars and armed conflicts are the oldest social maladies that affect human beings. “War” refers to clashes between states that last for a long time and cause substantial damage; in contrast, “armed conflicts” encompass clashes between 2 groups with less damage".

Así comienza la carta al director firmada por Mohsen Rezaeian en Epidemiology y titulada "War epidemiology: an urgent plea".

El atentado terrorista de París con 12 víctimas trae a primera línea lo expuesto en esta carta y, aunque el autor parece referirse a otro tipo de situaciones, creemos que lo sucedido el 7 de enero en la capital francesa cae dentro de esta categoría.

Como dice Rezaeian la "Epidemiología de Guerra" es una rama importante de la epidemiología que debería ser tomada más seriamente como una subdivisión  de la epidemiología de campo y que debería servir para aportar evidencias sólidas para la prevención de los conflictos. 

Y mientras tanto ¿puede hacer algo la epidemiología? No permanecer al margen ni mirar para otro lado pensando que no le incumbe es un primer paso imprescindible: "Je suis Charlie"

Imagen tomada de Unofficial Bansky

domingo, 4 de enero de 2015

De tal palo....

¿Tus abuelos (o tus padres) eran más delgados que tú? Lo que es probable es que no comían como comes tú, o hacían una actividad física diferente a la que haces tú, o tuvieron o un nivel educativo distinto al tuyo o vivían de una manera diferente a cómo lo haces tú.

Y es que, otra vez, se ha vuelto a evidenciar que la presencia de un gen, o su variante, no lo es todo de cara a la obesidad: el ambiente juega un papel fundamental. Volvemos a la ya casi tradicional fase de Rafa Cofiño "Tu código postal es más importante para tu salud que tu código genético".

Un artículo recientemente publicado en PNAS ("Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America") ha venido a confirmarlo. Con el título "Cohort of birth modifies the association between FTO genotype and BMI" ya ha tenido una cierta repercusión en prensa (véase ¿Por qué nuestros abuelos tenían menos riesgo de ser obesos?).

La principal conclusión de este artículo es que hay una relación consistente entre la cohorte de nacimiento y la correlación genotipo-fenotipo en lo que se refiere al gen FTO y el índice de masa corporal (IMC o BMI), con un punto de inflexión que los autores del artículo establecen en 1942. Es decir que han encontrado, en personas portadoras de la variante rs993609 del gen FTO (asociado con la obesidad y la grasa corporal), una variación en el IMC en función de la cohorte de nacimiento, el período de tiempo y el ciclo vital. De manera que personas que vivían antes de 1942 y eran portadoras de esta variante no eran obesas, en tanto que partir de esa fecha se incrementa la relación observable en personas entre la presencia del gen FTO y la obesidad.

Los llamados parámetros clásicos de la epidemiología (persona, lugar y tiempo) vuelven a juntarse otra vez para hacer de las suyas y demostrarnos que somos lo que somos, sin duda, pero también lo que hacemos, lo que podemos hacer, lo que dejamos de hacer, lo que nos dejan hacer y tantas otras cosas. Ahora tendremos que añadir también, junto al código postal, la fecha de nacimiento.


lunes, 29 de diciembre de 2014

¿Se puede resumir un año?

Cerca de Nochevieja comienzan a aparecer resúmenes de lo que ha sido el año en diversos aspectos, ya sea en el personal, en el colectivo de un sector, en lo familiar, y así. Hasta Facebook se ha permitido, como ya viene haciendo en los últimos años, resumir los "mejores" momentos del año de cada uno de sus usuarios. Claro que ha habido quien ha protestado por ello, obligando a la compañía que gestiona esa red social a disculparse ("Facebook pide disculpas por los malos recuerdos en sus resúmenes del año").

Así que esto de los resúmenes es siempre muy subjetivo: lo que a unos les parece bien a otros no, lo que a unos les parece muy importante a otros les suena irrelevante. Por eso atreverse con el resumen es siempre arriesgado y, pese a ello, vamos a intentarlo.

Y, en lo que a este blog se refiere, es fácil: este ha sido claramente el año del ébola. Hemos publicado 8 entradas sobre la enfermedad por virus ébola que han sumado casi el 20% de las visitas (3.199 de las 16.841 recibidas por las 71 entradas escritas este año). Y una de las entradas sobre ébola ("Los mensajes en los tiempos del Ébola"), además, se ha situado como la más vista, no sólo este año, sino de toda la historia del blog. Algo que no puede sorprender, vista la repercusión mediática que ha tenido todo lo relacionado con este virus en nuestro país (véase lo que ofrece Google Trends en la búsqueda de "ébola, España y 2014").

Algo que no podía preverse hace un año. Así que sería presuntuoso decir ahora cuál puede ser la tendencia del 2015. Sólo esperamos que la epidemiología pueda ser de interés no sólo por noticias alarmantes, sino también por su aportación en la mejora de la salud de la ciudadanía. Ese es nuestro deseo para el año que comenzará en breve.

Esperemos que el 2015 mejore al 2014. Lo tiene fácil ;)
(2015 es el año de la cabra...ojalá que no el de la cabra loca)





viernes, 26 de diciembre de 2014

¿Cuál es "nuestra" contraseña?

"¿Cuál es "nuestra" contraseña?" Esta pregunta, hecha a voz en grito en mitad de un pasillo de un hospital, la oí hace unos años en el contexto de una visita hecha acompañando a un familiar y cuando quien le atendía quiso acceder a los resultados de unas pruebas de laboratorio del paciente. Para ello debía conectarse al sistema y, evidentemente, todo el servicio asistencial utilizaba una misma contraseña para entrar al sistema y consultar los datos clínicos de un paciente.

Ese era el nivel de hace un tiempo, y quisiéramos creer que ha mejorado la protección y la seguridad de acceso en el ámbito clínico. Pero ¿es verdad?

Pues no está tan claro, como nos muestra una carta a la directora publicada en Gaceta Sanitaria con el título "Estudio sobre la importancia y la seguridad de uso de las contraseñas en el ámbito laboral sanitario". Los autores, JL. Fernández Alemán, VM. García Amicis, I. Hernández, AB. Sanchez García y A. Toval, resaltan que el 62% de los encuestados en su estudio tenía una contraseña débil (que constaba de nombres de personas, fechas, información personal, o que no incluía al menos 8 dígitos, letras mayúsculas y minúsculas, algún numero y algún carácter especial). También indican que el 16% había escrito alguna vez la contraseña en algún lugar fácilmente accesible por terceros, la había enviado por correo electrónico o utilizaron la opción de guardado automático del navegador.

Por lo que se ve, seguimos dándole poca importancia a la contraseña de acceso y ello pone en cuestión la seguridad de todo el sistema. Sería necesario ahondar en este tipo de estudios y valorar por qué se produce esta sensación de que no pasa nada si la contraseña es fácil de desvelar o su custodia es deficiente.

¿Somos poco celosos de nuestra intimidad o es que nos importa poco la intimidad de los demás? Porque una contraseña debería formar parte de nuestra intimidad y, además, ser un seguro para la de los demás ¿no es cierto?



miércoles, 24 de diciembre de 2014

Un Feliz Censo o una Feliz Navidad

La epidemiología tiene en su propio nombre la palabra griega "demos" que significa población o pueblo. Y ello la emparenta con la demografía, más de lo que algunos epidemiólogos y algunos demógrafos creen.

Por ello, nos ha parecido especialmente relevante la entrada que, con motivo de Navidad, han colgado en "Views of the World" titulado "Nativity map: The Census of Quirinius revealed". La historia completa la podéis leer allí, pero recordad que, si se celebra la Navidad, entre otras cosas, es porque se realizaba un censo.

Todo lo demás es también importante y capaz de generar historias y hechos como, por ejemplo, la tregua de Navidad que tuvo lugar hace ahora un siglo en la primera guerra mundial.

Por que se puedan producir más hechos como ese: Feliz Navidad a todo el mundo



Añadimos aquí la nota que figura en la entrada mencionada:

The content on this page has been created by Benjamin Hennig. You are free to use the material for non-commercial activities under Creative Commons conditions (CC BY-NC-ND 3.0); please contact me for further details. I also appreciate a message if you used my maps somewhere else. High resolution and customized maps are available on request.
  
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