jueves, 20 de octubre de 2016

Paz en Colombia / Salud en Colombia

"Lo más nocivo para la salud de los humanos , aquí, no era ni el hambre ni las diarreas ni la malaria ni los virus ni las bacterias ni el cáncer ni las enfermedades respiratorias o cardiovasculares. El peor agente nocivo, el que más muertes ocasionaba entre los ciudadanos del país, eran los otros seres humanos". (Héctor Abad Faciolince en "El olvido que seremos", citando a su padre, el salubrista colombiano Héctor Abad Gómez).

La violencia, la guerra, aniquila muchas cosas pero sobre todo aniquila lo más preciado: la vida humana. Cualquier persona de buena voluntad sabe que la violencia sólo acarrea sufrimiento, desesperación, enfermedad y muerte. Los salubristas sabemos, además, que la violencia debilita las acciones que mejoran la salud. Es difícil que la prevención, la promoción o la protección de la salud se desarrollen en ambientes bélicos o dominados por la violencia. Es luchar doblemente. Y no sólo es, que también, por la distracción de recursos que implica un esfuerzo bélico. Es principalmente porque sin paz falta lo esencial: el proyecto de desarrollo de una vida autónoma, solidaria y gozosa y eso es lo que ha sido definido como salud (X Congrès de Metges i Biolegs de Llengua Catalana, 1976).

Colombia no es el único sitio donde la guerra ha impedido el desarrollo de la salud, pero sí es uno donde la paz puede estar tan cerca que la esperanza está rebrotando.


 

domingo, 18 de septiembre de 2016

La Epi en Sevilla es una tuit-maravilla

Otro congreso más y otro nuevo (breve y apresurado) análisis de los tuits de la XXXIV Reunión Anual de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) que se ha celebrado en Sevilla con el lema: Epidemiología para la salud en todas las políticas. Este congreso lo hemos vivido desde la distancia y no en directo, así que es posible que algunas cosas se escapen.

Lo primero que hay que resaltar fue el proceso de elección del hashtag que fue sometido a votación en Twitter, donde se registraron 88 votos, siendo este el resultado:

Y de esta manera el hashtag ganador, #SEEvilla16, fue el propuesto.

La herramienta Tweet Binder nos dice que con este hashtag aparecen 1987 tuits que fueron publicados por 381 cuentas alcanzándose un total de 3.192.579 impresiones. Casi un 80% fueron retuits.


La mayoría se produjeron el primer día del congreso y el día de la clausura. En este último día se concentraron la mayor parte de las réplicas.


El ranking de los principales contribuyentes ha sido el siguiente:


Y, como curiosidad, estas son las cuentas que más fotografías han publicado:


Una apresurada interpretación nos indica que los tuits en este congreso no han aumentado con respecto al congreso anterior, como venía siendo la tónica habitual en los últimos años (en 2015 fueron 2016 tuits: véase "Otro congreso tuiteado #IBEROEPI2015"), lo que puede indicar que se ha alcanzado el máximo y nos hallamos ya en la meseta. O simplemente que estamos contando mal.

La segunda impresión es que se escribe mucho menos de lo que se retuitea. Y de que se establecen pocas "conversaciones", pocas replicas. Esto último llama más la atención tratándose de un congreso donde el intercambio de pareceres debe ser lo principal.

Otra interpretación puede llevarnos a pensar que como sólo estamos analizando Twitter, es posible que muchas interacciones, conversaciones, fotos y demás estén apareciendo en otras redes sociales y estemos asignando un valor a Twitter que no es correcto.

Esto último nos lleva a pensar que quizá ha llegado el momento de que este análisis, amateur y apresurado, sea profesionalizado y que la SEE encargue un análisis más riguroso y donde se incluyan otras redes para saber el impacto real que tienen sus congresos más allá de los muros de la sede de los mismos.

En cualquier caso, como nos decía el past-president @stvfdz: nos vemos en #BarSEElona17

jueves, 25 de agosto de 2016

¿Hay quinto malo?

Hace un año acabábamos la entrada para conmemorar el cuarto aniversario de este blog ("Cuatro añitos"), diciendo "Y ya sabéis que no hay quinto malo". Pues bien, este ultimo año, que culmina en este quinto cumpleaños del blog, ha sido parco en entradas. Ya lo advertíamos en aquella entrada, pero confiábamos en poder mantener al menos el ritmo de una entrada mensual y no ha sido posible :(

Pero hacemos propósito de enmienda e intentaremos subir la media de entradas en este próximo año. Y esperamos que también se incremente el interés de las mismas.

Volviendo un poco la vista atrás y apreciando las cosas buenas que siempre traen los aniversarios, es posible darse cuenta de que en todo este tiempo han sido muchas. La primera de ellas es la comunicación. Como ya hemos comentado en otras ocasiones, es algo muy valioso comprobar que lo que se escribe, en soledad y pensando en que solo le interesa a uno mismo, le llega a otras personas y que, incluso, hay quien lo aprecia y le sirve para algo. También una de las buenas cosas ha sido conocer, personal o virtualmente, a mucha gente que se mueve por la blogosfera sanitaria, escribiendo o leyendo, y apreciar lo valiosos que son y el interés de lo que escriben y lo que dicen. Y, sin duda, el tener que repasar y documentarte sobre temas que interesan, pero que, sin la excusa de escribir la entrada, sería más difícil hacerlo, nos ha hecho estar más al día, descubrir aspectos que hubieran permanecido ocultos y, sobre todo, fomentar la curiosidad (un elemento imprescindible si a uno le interesa la ciencia).

Y así quisiéramos seguir, descubriendo más cosas buenas y tratando de satisfacer la curiosidad. Esperamos vernos por aquí dentro de otro año o ¿quien sabe? seguir haciéndolo dentro de otro lustro.

  

viernes, 22 de julio de 2016

Salublogeando

Cuando empecé a escribir en este blog, había estado ya un tiempo leyendo, y a veces releyendo, otros blogs, principalmente del ámbito de la salud y más específicamente de la salud pública. No había muchos, y sigue sin haber demasiados. Pero algunos eran francamente buenos: críticos, perspicaces, pegados a la actualidad, con opinión y con rigor. Fue una búsqueda bastante manual y, como las cerezas, a veces unos te llevaban a otros y otras veces te perdías en la blogosfera.

Hoy hubiera tenido más fácil la búsqueda porque Gaceta Sanitaria, la revista de referencia de la salud pública en nuestro país, y en muchos otros, creó hace tiempo un espacio para los blogs más relacionados con el ámbito de sus publicaciones: la blogosfera de Gaceta. No están todos los que podrían estar, pero todos los que están "son" (y entre ellos este blog también: alguno podrá pensar que no merece estar, pero creo que no se le podrá discutir el ámbito). Informamos de ello cuando se produjo la incorporación, hace ya casi tres años en "Aquí un amigo". 

La idea que impulsó al Comité Editorial era ampliar el espectro de lo que le llega a las personas que se dedican al salubrismo o interesadas en la salud pública y la administración sanitaria, de manera que no se quedará sólo en los artículos de la revista. El inicio se enmarcó en un ambicioso proyecto de renovación de la revista que incluía otras iniciativas como el comienzo del blog del Comité Editorial, la introducción de la Defensoría de Gaceta (una novedad que no incluyen muchas revistas), la actualización de la web, y muchas otras que colocan a Gaceta en la vanguardia.

Ahora se ha procedido a renovar nuevamente la web de esta blogosfera (que no incluye solo a los blogs amigos de Gaceta), con una página realmente atractiva que os invito a visitar. Allí podréis encontrar las últimas novedades de todo este conjunto de blogs incluidos en este momento:


Volvemos a agradecer al equipo de Gaceta que siga confiando en este blog y lo siga incluyendo.
Y también queremos hacernos eco de un llamamiento del Comité Editorial de Gaceta Sanitaria: hacen falta más blogeras.



domingo, 24 de abril de 2016

Aprendiendo del toque de Cruyff

En el caso de Johan Cruyff, como en el de cualquier personaje público, son muy conocidas no sólo las circunstancias de su vida sino también las de su muerte. En este caso incluso su diagnóstico y parte de su historia médica son de dominio público.
Han pasado algunas semanas desde su fallecimiento y parece que puede ser un buen momento para revisar alguna de las cuestiones relativas a las causas y aprender algo más de ese toque de clase que siempre dejó el futbolista y entrenador holandés.
Cruyff fumaba. Lo hizo hasta los 42 años. Su abandono del tabaco se produjo a raíz de ser intervenido con un doble "by-pass" coronario. Fue muy conocido el anuncio antitabaco que protagonizó y la frase que lo coronaba: "En mi vida he tenido dos grandes vicios: fumar y jugar al fútbol. El fútbol me lo ha dado todo en la vida, en cambio fumar casi me la quita".


Veinticuatro años después de aquella intervención, se hacía público que Cruyff padecía un cáncer de pulmón y cinco meses más tarde se producía su fallecimiento.
No sería bueno quedarse con el mensaje de que no hay nada que hacer, sino ver las esperanzas y oportunidades que representa dejar de fumar, incluso para fumadores empedernidos: la abstinencia de fumar produce una reducción de la mortalidad por cánceres de pulmón primario y también puede afirmarse que el cese continuado del hábito de fumar a largo plazo produce una disminución de la incidencia del cáncer de pulmón y de segundos tumores primarios.
Según datos extraídos del "National Cancer Institute" de Estados Unidos,  los fumadores que abandonan el tabaco antes de los 50 años de edad tienen la mitad del riesgo de morir en los siguientes quince años comparados con quienes continúan fumando, y el riesgo de morir se reduce sustancialmente incluso entre personas que dejan de fumar después de los 70 años. Después de 10 años de abstinencia del tabaco, el riesgo de cáncer de pulmón es de un 30% a un 50% inferior que el de aquellos que continúan fumando.
Evidentemente no se reduce a cero, pero los beneficios de dejar el tabaco son muy superiores a los de seguir manteniendo el tabaquismo.

Así pues, aprendamos del toque de Cruyff: su chut al paquete de tabaco sigue siendo muy válido y tenemos que seguir agradeciéndoselo.


viernes, 18 de marzo de 2016

El Cristo de la Epidemia

Con cara de asombro. Así me quedé cuando una persona muy querida para mi me dijo que estaba en la calle del Cristo de la Epidemia. Esta calle se encuentra en Málaga y, para alguien que se dedica a la epidemiología, ya podéis comprender que representaba un nombre muy sugerente así que lo suyo era saber de dónde provenía.

Las pesquisas dieron resultado y la historia resulta algo más que atractiva, pues representa un conflicto entre fe (la del carbonero) y una ciencia todavía en mantillas, con la autoridad gubernativa metida por medio. Ya sabéis: evi-fe-ciencia.

Y todo ello a propósito de un brote epidémico que tuvo lugar en la ciudad andaluza en 1803, parece que de fiebre amarilla. La historia que he podido localizar la podéis leer aquí, en una página de las Cofradías andaluzas de Semana Santa, y no tendría sentido volver a resumirla aquí otra vez:  os aconsejo que la leáis directamente del original.

En algunos puntos la historia viene a recordar, aunque es anterior cronológicamente, a la de John Snow y el brote de cólera pero con sabor local, y en otros hace referencia a aspectos que volverían a vivirse más de un siglo después, con ocasión de la epidemia de gripe de 1918 por ejemplo en Zamora, en lo que significa la prohibición, o no, de procesiones y rogativas para evitar la aglomeración de gente y la facilitación del contagio. Asombra pensar que a principios del siglo XIX alguien procediera de esta manera habida cuenta de que la teoría microbiana estaba aún por llegar.

Es, además, un compendio de las cuestiones que deben tenerse en cuenta para gestionar una crisis de salud pública: nada puede hacerse sin explicar coherentemente lo que se sabe, y los cañonazos de la autoridad no parecen ser la mejor de las razones.

El Cristo de la Epidemia

sábado, 30 de enero de 2016

De pretérito indefinido a futuro perfecto

¿Es que son incompatibles el derecho a la protección de datos y el derecho a la salud? Nadie en su sano juicio haría tal afirmación y, sin embargo, en ocasiones, parece que cuando hablamos de investigación en salud los datos personales deben estar tan protegidos que se restringe la posibilidad real de usarlos. 

Una reflexión sobre ello puede leerse en el pequeño texto que hemos preparado para la Asociación Profesional Española de Privacidad (APEP) que, como en años anteriores, ha preparado un monográfico con motivo del Día Europeo de Protección de Datos que se celebra el 28 de enero. Este día fue instituido por el Consejo de Europa en 2006 y corresponde a la conmemoración de la apertura del Convenio núm. 108 del Consejo de Europa, de 28 de enero de 1981, para la protección de las personas con respecto al tratamiento automatizado de datos.

El monográfico de la APEP para el Día Europeo de Protección de Datos 2016, que tiene como motivo este año el nuevo reglamento europeo de protección de datos, consta de 24 artículos y puede ser accedido a través de este enlace:

Y en él encontraréis el artículo concreto al que nos referíamos sobre investigación en salud titulado "Protección de datos e investigación en salud en Europa: ¿de pretérito indefinido a futuro perfecto".

No os perdáis tampoco, en el primer número de 2016 de Gaceta Sanitaria, el debate sobre "big data" con dos excelentes artículos sobre ello:

Carlos Luis Parra Calderón. Big data en sanidad en España: la oportunidad de una estrategia nacionalGac Sanit. 2016;30:63-5


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