Mostrando entradas con la etiqueta obesidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta obesidad. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de enero de 2015

De tal palo....

¿Tus abuelos (o tus padres) eran más delgados que tú? Lo que es probable es que no comían como comes tú, o hacían una actividad física diferente a la que haces tú, o tuvieron o un nivel educativo distinto al tuyo o vivían de una manera diferente a cómo lo haces tú.

Y es que, otra vez, se ha vuelto a evidenciar que la presencia de un gen, o su variante, no lo es todo de cara a la obesidad: el ambiente juega un papel fundamental. Volvemos a la ya casi tradicional fase de Rafa Cofiño "Tu código postal es más importante para tu salud que tu código genético".

Un artículo recientemente publicado en PNAS ("Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America") ha venido a confirmarlo. Con el título "Cohort of birth modifies the association between FTO genotype and BMI" ya ha tenido una cierta repercusión en prensa (véase ¿Por qué nuestros abuelos tenían menos riesgo de ser obesos?).

La principal conclusión de este artículo es que hay una relación consistente entre la cohorte de nacimiento y la correlación genotipo-fenotipo en lo que se refiere al gen FTO y el índice de masa corporal (IMC o BMI), con un punto de inflexión que los autores del artículo establecen en 1942. Es decir que han encontrado, en personas portadoras de la variante rs993609 del gen FTO (asociado con la obesidad y la grasa corporal), una variación en el IMC en función de la cohorte de nacimiento, el período de tiempo y el ciclo vital. De manera que personas que vivían antes de 1942 y eran portadoras de esta variante no eran obesas, en tanto que partir de esa fecha se incrementa la relación observable en personas entre la presencia del gen FTO y la obesidad.

Los llamados parámetros clásicos de la epidemiología (persona, lugar y tiempo) vuelven a juntarse otra vez para hacer de las suyas y demostrarnos que somos lo que somos, sin duda, pero también lo que hacemos, lo que podemos hacer, lo que dejamos de hacer, lo que nos dejan hacer y tantas otras cosas. Ahora tendremos que añadir también, junto al código postal, la fecha de nacimiento.


domingo, 2 de junio de 2013

Obesidad desigual

Alguna vez se oye eso de que los quilos nunca se reparten igual y siempre van a parar donde menos queremos. Pues parece que esos quilos tampoco se distribuyen de manera equitativa entre países.
Si en una reciente entrada ("El pícaro gordito") ya comentábamos acerca de la desigualdad y la influencia del nivel socioeconómico con respecto a la obesidad y el sobrepeso infantil en España, un artículo publicado en el European Journal of Public Health viene a remachar este hecho.
El artículo titulado "Social inequalities in obesity and overweight in 11 OECD countries" hace hincapié, cuando menciona las desigualdades existentes en obesidad en los países estudiados, que éstas son las mayores en Hungría y España y que, en el caso de nuestro país, las diferencias a lo largo del espectro educativo alcanzan  el 10% en los hombres y el 18.9% en las mujeres (en el caso de las mujeres, España es el país que presenta mayores diferencias de todos los incluidos).

Este estudio se ha realizado en 11 países (Australia, Austria, Canadá, Inglaterra, Francia, Hungría, Italia, Corea del Sur, España, Suecia y los Estados Unidos) utilizando datos de los últimos 15 años. Y aquí están referidos a todo el espectro de edades.
Así entonces, lo mencionado ya sobre lo que sucede en la infancia hay ahora que extenderlo a todas las edades y añadir, además, la desigualdad de género también.

Hay trabajo por delante....



viernes, 24 de mayo de 2013

El pícaro gordito


"Y éste, el pícaro  gordo se lo comió"

Y es que con estos ejemplos en el saber popular no es de extrañar que se considere que nuestro país es uno de los que mayor prevalencia de sobrepeso y obesidad infantil presenta. Eso nos dicen los datos de la Encuesta Nacional de Salud como publicaban hace poco Valdés Pizarro y Royo Bordonaba (Prevalencia de obesidad infantil en España; Encuesta Nacional de Salud 2006-2007), que recalcaban que, además, hay importantes variaciones regionales y también en función de factores socioeconómicos. La relación entre el nivel socioeconómico y la obesidad infantil es un aspecto mencionado en varias publicaciones aunque no siempre se encuentra en todos los estudios.
Muy recientemente, se ha publicado el trabajo titulado "Prevalencia de obesidad infantil y juvenil en España en 2012" y en él también se menciona que el exceso de peso en estas edades aparece asociado a las clases sociales más desfavorecidas.
Navalpotro L. et al. en Area-based socioeconomic environment, obesity risk behaviours, area facilities and childhood overweight and obesity: Socioeconomic environment and childhood overweight, observan que tras ajustar por posición socioeconómica y comportamientos de riesgo no hallaron relación entre bienestar y sobrepeso, sin embargo la prevalencia de obesidad infantil que encontraron fue 1,45 veces mayor en los niños y adolescentes que vivían en áreas con menor bienestar. Tras ajustar por estas variables, en las personas que vivían en áreas con privación, la prevalencia de sobrepeso fue 1,26 veces mayor y la de obesidad fue 1,63 veces mayor que en las personas que vivían en áreas sin privación.

De manera que, al menos en algunos de los estudios realizados en nuestro país, sí que se están observando dos hechos importantes:
1. La prevalencia de sobrepeso y obesidad infantil es muy alta
2. Aparece asociada a las clases más desfavorecidas

Así pues, se hace necesario recordar que también hay otra versión del juego infantil, y es esa en la que no es el pícaro el gordito, sino precisamente el pequeñito:
"Este fue a por leña
Este le ayudó
Este se encontró un huevo
Este lo frió
Y éste, por ser el más pequeño, se lo comió".

Tendremos que traerla a colación más a menudo.
 
 
 
 

sábado, 29 de septiembre de 2012

La crisis más gorda

El impacto en la salud que tiene/tendrá la crisis financiera en la que estamos inmersos puede tener múltiples facetas. Una manera de afrontar su conocimiento es saber que ha acontecido en situaciones similares en el pasado (si es que pensamos que ha podido haber algo similar con anterioridad).
En Islandia, un país del que se oye hablar mucho en relación a la crisis por su comportamiento diferenciado con respecto al afrontamiento de la misma,  se ha efectuado un estudio, publicado recientemente en PLoS one, con el título "Effect of Birth Year on Birth Weight and Obesity in Adulthood: Comparison between Subjects Born Prior to and during the Great Depression in Iceland".
Los autores del trabajo (Imai, Halldorsson, Gunnarsdottir, Gudnason, Aspelund, Jonsson, Birgisdottir, y Thorsdottir) han trabajado con una cohorte reclutada en el estudio longitudinal Reykjavik en la Asociación Islandesa del Corazón (1967-1991). En él, han evaluado el efecto de la Depresión de 1929 (la "Gran Depresión") sobre el peso al nacimiento y la evolución posterior de los individuos. Para ello eligieron dos periodos de 5 años (1925–1929 y 1930–1934) y utilizaron los datos de 2750 personas participantes. El año fue utilizado como un "proxy" de los efectos ambientales. Las medidas antropométricas al nacimiento y en la edad escolar fueron recogidas de los registros nacionales y los participantes fueron examinados en su edad adulta (33-65 años).
 
El resultado hallado muestra que el peso medio al nacimiento (ajustado por edad de la madre y paridad) disminuyó tanto en hombres como en mujeres entre 1925 y 1934. El crecimiento en la edad escolar también se vió reducido. En la edad adulta las mujeres nacidas bajo los efectos de la crisis tuvieron mayor índice de masa corporal (IMC), mayores niveles de glucemia y más probabilidades de ser obesas comparadas con las nacidas antes de la Depresión. No han podido apreciar que el cambio en hombres fuera estadísticamente significativo.
 
El embarazo en períodos de crisis económica puede ocasionar estrés fetal que puede desencadenar los mecanismos para favorecer el desarrollo de obesidad en la vida adulta.
 
¿Podría ser también ésta una consecuencia de la actual crisis financiera? ¿Qué sabemos sobre las consecuencias en el peso al nacimiento en los nacidos antes de 2008 y posteriores a esa fecha?.
 
Este estudio nos deja dos enseñanzas:
1. Hay que explorar y estudiar múltiples facetas sobre el impacto de la crisis.
2. El pasado puede ayudarnos a explicar el presente y hay que plantear los mecanismos de estudio y de recogida de información que nos permitan hacerlo posible (y que se lo permitan también a los investigadores venideros).
 
 
 
 
 
 
     
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...