Mostrando entradas con la etiqueta amistad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amistad. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de julio de 2014

Lo bueno de morirse

Este es el título de un escrito de nuestro amigo y compañero Alberto Amador. Se lo tomamos prestado porque el bueno de Alberto ha ido a comprobar si tenía razón al titular esto así. Después de dos años de que le diagnosticaran y operaran de un cáncer urotelial Alberto falleció el viernes pasado. Luchó como el que más pero, como ya hemos comentado antes aquí, esto no es una lucha dentro de una batalla. Ni al cáncer hay que llamarle con el eufemismo de "larga y penosa enfermedad" ni  la batalla que hay que librar es contra el cáncer sino a favor de la dignidad. Y esa batalla Alberto la gano por goleada. Pese a la rapidez del proceso final y el desánimo que podía representar para alguien que creía superado el proceso, él supo tomar las riendas en ese tramo y decidir cómo y cuándo estaba para hablar con los demás y cuando no. Y supo hacerles a todos más llevadera la situación.

Antes de todo esto, y también durante, Alberto Amador desarrolló una larga carrera en la salud pública valenciana, y fue el principal responsable del registro de casos de sida de la Comunitat Valenciana durante la mayor parte de su funcionamiento. También trabajó en varios programas de promoción de la salud, además de haber tenido diversas responsabilidades de gestión.

Y además escribía muy bien, de lo que dan muestra sus publicaciones. Por desgracia no se prodigó escribiendo artículos científicos, pero en los que escribió tuvo un especial interés en la terminología y en el lenguaje médico, con varias publicaciones sobre los vicios del lenguaje médico y defectos de estilo. Siempre estuvo interesado por la lengua y el lenguaje siendo un activo participante en los foros del Centro Virtual Cervantes.

Pero todo esto no es nada al lado de lo que ha sido su carácter. Alberto era sobre todo una buena persona y su trabajo concienzudo, detallista, riguroso, paciente, sereno completaba su manera de ser y de estar en el mundo.

Te echaremos de menos Alberto.


jueves, 26 de septiembre de 2013

Cuando dos amigos se van...

Muchas de las personas que nos dedicamos a la epidemiología trabajamos, o hemos trabajado, con datos de mortalidad, o con los de los registros de enfermedades, como los de cáncer, y podría parecer que estamos habituados a los fallecimientos o a las enfermedades, pero cuando éstos nos tocan más de cerca, nunca se está lo suficientemente preparado.

Recientemente hemos perdido a dos compañeros que desempeñaban sus tareas profesionales como epidemiólogos en la administración autonómica. Se trata de José Angel Gomez de Caso y de Milagros (Mila)  Perucha. He tenido la ocasión de conocer y de trabajar con ambos y de disfrutar de su compañía cuando las jornadas de trabajo habían acabado. Pero sobre todo quiero recordar que ambos eran excelentes personas.
 
José Ángel Gómez de Caso trabajaba en la Sección de Epidemiología en el Servicio Territorial de Sanidad y Bienestar Social en Segovia y su fallecimiento se produjo hace unos meses. Recientemente se le ha concedido un premio, a título póstumo, en la comunidad autónoma en la que trabajó, Castilla y León. De él recordaré una reunión celebrada en Segovia hace ya varios años referente a un proyecto que realizamos varias redes centinelas españolas en el marco del proyecto RECENT y que ha sido pródigo en publicaciones, en la primera de las cuales uno de los autores era José Ángel (Atención sanitaria paliativa y de soporte de los equipos de atención primaria en el domicilio). Como experto conocedor de su ciudad nos guió por la misma disfrutando de enseñárnosla.
Y se da la circunstancia de que éste artículo también lo firmaba Mila Perucha. Mila ha fallecido hace tan sólo unos días y con ella, en su calidad de Jefa del Servicio de Epidemiología y Prevención Sanitaria en el Gobierno de la Rioja, hemos compartido trabajo y también risas después del esfuerzo. Un viaje efectuado en tiempo record a Logroño para participar en una reunión del proyecto REpIER queda ya para siempre entre mis recuerdos.
 
El mencionado artículo también lo firmaba quien escribe estas líneas y eso hace que me sienta más unido ahora a ambos. De ellos me quedan los buenos momentos pasados junto a ellos, la nostalgia de su pérdida y la pena de saber que todavía les quedaba mucho por compartir.
 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...