miércoles, 28 de agosto de 2013

La inminencia de la guerra


Estaba escuchando las noticias cuando una frase pronunciada por la locutora ha llamado mi atención: “...ante la inminencia de la guerra…”. Se refería a la información según la cual Estados Unidos y otros países se están preparando para intervenir militarmente en Siria debido al uso de armas químicas en ese país. Pero el hecho que me ha llamado la atención es que, tal y como lo decía la locutora, parecía que en este momento no hay guerra allí. Y sí, sí la hay. Y no hace un par de días, ni siquiera hace unos meses: ya va para años, como nos recordaba hace muy poco Xavier Allué en el blog Pediatría Social en su entrada "Los niños muertos en Siria, antes y ahora".
 
Y lo dicho por la locutora me ha recordado también a lo que he leído hace poco en el libro de Amin Maalouf “Los desorientados” cuya acción está localizada en un país de Oriente Medio que no se menciona, pero con un gran parecido con Líbano, país natal del escritor. En un momento dado, dos personajes nacidos allí y exiliados que han vuelto con motivo de la muerte de un viejo amigo están hablando con otra amiga que ha permanecido allí todo el tiempo, y uno de ellos le pregunta a ella “¿Y qué hiciste durante la guerra?”, a lo que ella responde “Quienes vivieron aquí todos esos años no dicen nunca “la guerra”. Dicen “los acontecimientos”. Y no sólo por evitar esa palabra que asusta. ¡Probad a preguntarle a alguien por la guerra! Os dirá, candorosamente: ¿qué guerra? Porque guerras hubo varias”.
 
Tal vez en ese sentido la locutora tenía razón y en Siria haya varias guerras en marcha y sería ahora cuando llega la que algunos pueden considerar como la "de verdad". Pero lo lamentable es que, las llamemos como las llamemos, representan una auténtica catástrofe para la ciudadanía de aquel país, y de los limítrofes y, por extensión, del resto de la humanidad.
 
Hace ya unos años, con motivo de los prolegómenos de otra guerra, la de Irak, un grupo de profesionales firmamos una carta titulada "Los profesionales de la salud y las consecuencias de una posible guerra en Irak: carta abierta al presidente del gobierno español" para tratar de levantar la voz en contra de aquella situación, con escaso éxito, como se pudo comprobar muy poco tiempo después. Tal vez sea este también un momento para volver a levantar nuestra voz y tomar conciencia de que guerras hay varias (demasiadas) e, independientemente de que intervengan países “grandes” o “pequeños”, y que las muertes se produzcan por agentes químicos u otros mecanismos, todas llevan aparejado sufrimiento, desesperación, enfermedad y muerte.
 
Como se decía en aquella carta: "El diálogo sin hechos trae la calamidad más cerca que nunca, ya que la lentísima acción de la diplomacia se ve desbordada por la tecnología de los misiles".
 
La guerra en Siria a través de los ojos de los niños (ver vídeo aquí)
 

sábado, 24 de agosto de 2013

Ojo al dato

En la biblioteca de mi padre se encontraba un libro que debió comprar mi abuelo, ya que se trata de la segunda edición (de 1925, ya que la primera es de 1915) del "Tratado de Higiene" de Antonio Salvat Navarro catedrático que fue de Higiene, entre otras, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona.  Este libro, en dos tomos, fue prologado por Philip Hausser que fue también autor del libro “La geografía médica de la Península Ibérica” y del "Atlas epidemiográfico del cólera de 1885 en España (1887)". En este prólogo se hace un recorrido y se repasa la historia del concepto de higiene.

Hoy traemos aquí a colación la parte en la que, en ese prólogo, Hausser se refiere a los trabajos de Edwin Chadwick en el Reino Unido (el autor se refiere siempre a Inglaterra). Y relata como, tras la superación en 1837 de la epidemia de cólera que comenzó en 1831 el Parlamento británico organizó una comisión para enmendar la ley al objeto de aliviar la miseria que azotaba a las clases obreras. Edwin Chadwick fue nombrado secretario de esa comisión, debido a su gran experiencia en cuestiones de economía social. Según Hausser, tras “haber estudiado a fondo la cuestión de la miseria reinante entre las clases pobres” Chadwick llegó a la conclusión de que “una de las causas principales de la miseria son las enfermedades infecciosas, que buscan con predilección sus víctimas entre las clases más pobres; pues con la muerte o la incapacidad del jefe de familia para el trabajo, la viuda y los huérfanos están reducidos a la miseria”.

Hausser sigue con su relato: “Chadwick presentó una estadística de 77.000 pobres habitando los distritos malsanos de Londres; de éstos, enfermaron 14.000 de fiebres infecciosas y murieron 1.300, o sea una proporción de 9,36 por 100 de los enfermos y una mortalidad general de 1,7 por 100”. Una comisión técnica de “médicos más notables” (a decir de Hausser) presentó una estadística oficial comparativa de 20 distritos de la metrópoli durante el año 1838.

Según el relato de Hausser, cuando éste informe fue leído delante del Parlamento, la Cámara de los Lores, por iniciativa del obispo de Londres, votó que una estadística igual debía hacerse de las enfermedades predominantes en las clases obreras de toda Inglaterra, y de las causas que las originan.

Y ahora, para la parte más decepcionante de todo el relato, dejamos íntegras las palabras de Hausser:

Como la formación de una estadística tan extensa exigía un tiempo más o menos largo, el Parlamento no pudo tomar una decisión respecto a las reformas sanitarias que pedía con urgencia la Junta de Sanidad. Entretanto se había organizado una gran oposición por parte de los miembros del Parlamento que representaban los intereses, tanto de las ciudades que deberían imponerse muchos gastos para la introducción de las reformas sanitarias, como de los particulares propietarios de las casas, que serían obligados a hacer grandes reparaciones y reconstruir una parte de ellas para poder sanear debidamente el suelo. Una vez organizada la oposición contra las reformas propuestas por la Junta de Sanidad, se llegó a impugnar la competencia de dicha Junta”.

¿Y cuál es la moraleja? Oposición a las reformas siempre hay, más o menos organizada, particularmente de aquellos que ven sus intereses afectados. Pero no hay que darle munición: los datos son importantes en cualquier situación para fundamentar las decisiones, pero esperar al dato definitivo no siempre es una estrategia aconsejable. Recordemos que, a veces, hay algunos que utilizan los datos como los borrachos usan las farolas: para apoyarse y no caerse, pero no para iluminarse.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Mapeando


Por si alguno todavía no lo sabe, quien esto escribe es un gran aficionado a los mapas. Además de su belleza plástica (aunque puede que alguno no esté muy de acuerdo con esto), proporcionan información de una forma absolutamente visual y rápida, aunque hay que estar atento a leerlos de la manera apropiada y a que quien los haya elaborado supiera hacerlo y no quiera engañarnos. Sobre esto es muy interesante leer "How to lie with Maps" de Mark Monmonier.
 
Hace muy poco, y por dos vías distintas (gracias Gloria y gracias Ernest) he recibido un enlace a una URL con 40 mapas diferentes ("40 maps that will help you makes sense of the world") y, a través de ese enlace, se llega a otro con Map Porn como explícito título. Desde allí se puede acceder a mapas que muestran algunos resultados interesantes para quienes trabajan en epidemiología. Por ejemplo, la distribución mundial de la prevalencia de Diabetes, o  los casos de Polio en 2012. Es cierto que no figura la fuente de los datos en los que se basan (grave error), aunque si se busca un poco puede encontrarse y así, entre los comentarios del mapa de la prevalencia de Diabetes, podemos ver que las fuentes de los datos son: World Development Indicators (WDI) & Global Development Finance (GDF). Por cierto, también puede verse el mapa de los países donde está instalada la cadena de comida rápida McDonalds, dicho esto sin ánimo de hacer ningún paralelismo (¿o sí?).
 
Aunque tal vez, haya alguien, sobre todo si trabaja en análisis de mortalidad, a quien le interese más el mapa de los sitios donde es ilegal morir, entre los que se encuentra, en España, la localidad granadina de Lanjarón. Hasta ahora se sabía que era uno de los sitios con mayor longevidad (algunas webs, entre ellas la Página Turística Oficial de la Provincia de Granada, citan que la Organización Mundial de la Salud ha reconocido a Lanjarón como uno de los lugares de más longevidad del planeta), pero de ahí a no poder morirse.....
 
Los mapas siempre nos muestran cosas interesantes, y, si no, al menos nos pueden hacer esbozar una sonrisa (porque nos aporten un dato curioso, como los apellidos más frecuentes en cada país de Europa), o incluso algo más que una sonrisa (véase dónde alguno se ha tatuado un mapamundi).
 
Pin Funny Map The World Butt Tattoo Pinterest
 
 

sábado, 17 de agosto de 2013

Una salud pública abierta

El caso denunciado por Edward Snowden nos ha puesto muy a las claras cómo pueden utilizarse los metadatos y cómo la transparencia brilla, pero por su ausencia, en las conductas de los gobiernos. Lo peor es que puede tener implicaciones incluso para la investigación en salud, pues parece que el Reglamento Europeo sobre Protección de Datos podría endurecerse aún más y, mucho nos tememos, no solventará estos casos y sí puede dificultar el acceso a datos para la investigación.
Vistos estos antecedentes y que lo de la transparencia se asemeja más a un slogan que a un concepto a aplicar,  parece que no queda más remedio que organizarse para que los datos puedan ser útiles para la investigación con los mínimos mediadores posibles.
En ese sentido encontramos una nueva iniciativa dirigida a dar publicidad a conjuntos de datos sobre salud pública con alto potencial de reutilización: "The Journal of Open Public Health Data". El objetivo de esta publicación es proporcionar un lugar accesible en el que exista información acerca de dónde se encuentran repositorios de datos con interés para la salud pública, que son puestos a disposición del resto de la comunidad científica por quien los ha generado. La publicación es revisada por pares, asegurando que los datos están archivados profesionalmente y son de acceso abierto. Los datos y los artículos de esta revista son citables y se puede hacer un seguimiento de su reutilización.
En este momento de lanzamiento de la revista sólo hay cuatro artículos disponibles, pero es de esperar que en próximos números esta nómina se irá ampliando:
Es una buena noticia porque pone énfasis en la transparencia en el mundo científico. Exijamos transparencia a los gobiernos pero también a la propia sociedad. La salud pública da un paso adelante muy importante con esta revista (podéis seguirlos también en twitter: @up_jophd).

lunes, 12 de agosto de 2013

Dos añitos

La verdad es que hace dos años, cuando iniciábamos este blog, no teníamos ni idea de cuál iba a ser su vida, de hasta dónde llegaría, y es más, tampoco era una preocupación que estuviera presente. Fue fruto del asueto veraniego y de las ganas de experimentar con algo nuevo. Tuvo incluso otro título durante un par de días hasta que, debido a una afortunada casualidad (serendipia), surgió el nombre actual. Y resulta que, hoy se cumple el segundo aniversario de este blog, su cumpleblog, y al mismo tiempo, ésta es la entrada número 200.
La reflexión que a veces nos hacemos lleva al para qué o al por qué de este blog. No estamos cumpliendo ninguna función social: básicamente nos desfogamos escribiendo. Aprovechamos retales del trabajo o noticias cazadas al vuelo y, en demasiadas ocasiones sin mucha reflexión, nos ponemos al teclado a ver qué sale. Que a alguien le parezca interesante es, muchas veces, toda una sorpresa.
En la parte positiva tenemos también la interacción que ha habido con quienes se han acercado hasta aquí y han dejado sus comentarios. Muchas gracias a todos. Han sido, y son, muy apreciados y disculpas cuando no hemos respondido a algunos (a veces hay poco más que añadir). Y también en la parte positiva cuentan todas aquellas personas a las que hemos tenido la oportunidad de conocer, aunque sea virtualmente, gracias a este blog. Esto hace darte cuenta de lo pequeño que se queda a veces el mundo cotidiano en el que nos movemos ¡y hay un montón de gente interesante ahí fuera!

Un poco de recapitulación también se impone. En la primera entrada, muy cortita, hablábamos del futuro de la epidemiología, y hoy, tras dos centenares de entradas, nos damos cuenta de que, efectivamente, de lo que más hemos hablado es precisamente de epidemiología (hasta en 34 ocasiones una entrada ha obtenido esta etiqueta), la mayor parte de las veces de su presente, y en ocasiones también de su pasado.


Las diez entradas más vistas en este tiempo han sido:

Saludable Heidi (28/08/2012)
¿Y qué es la epidemiología social? (26/04/2012)
Sin interés en las redes sociales (04/05/2013)
Un chiste de epidemiólogos (30/03/2013)
Un poco de movimiento (21/07/2012)
 
Y, como puede verse, hay un poco de todo. No estamos muy seguros de que este ranking refleje exactamente los intereses de los lectores, pero los números, aunque sean los que proporciona blogger en sus estadísticas, eso es lo que dicen.

Solo nos queda esperar, ahora que parece que hemos superado la vida media de un blog (cifrada en unos 15 meses) que podamos alcanzar otro aniversario más y que vosotros estéis ahí para verlo/leerlo. 

Por cierto, que en la búsqueda acerca de cuál es la vida media de un blog, ha aparecido una interesante entrada en el blog RafaLinux (¿Cuánto vive un blog?) en la que se hacen unas muy interesantes reflexiones para aquellos que tienen esta costumbre de escribir para si mismos, aunque aspiren a que lo lean otros.

Gracias a todos los que estáis por ahí. 

sábado, 10 de agosto de 2013

Por la puerta asoma

Pues estábamos fregando los platos, ese lugar, donde según sesudas investigaciones, es uno de los preferidos para que surjan las mejores ideas (Facebook dixit), cuando reflexionaba acerca de una escena de la película que vi anoche, junto con una de mis hijas, en la Filmoteca de verano: "Amour" de Michael Haneke.
 
 
 
En esa escena, Jean-Louis Tritignant, uno de los protagonistas, trata de atrapar una paloma que ha entrado en su caso por una ventana y, como primer paso, va cerrando puertas para que el pájaro no se le escape. La idea, que resulta obvia, es que un ser humano sabe cómo funciona una puerta y puede abrirla y cerrarla, pero una paloma, como la mayoría de los animales (siempre hay excepciones), es incapaz de hacerlo. La reflexión era que, en esta ocasión, las puertas sirven para impedir el paso, pero, sin embargo, la mayor parte de las veces nos referimos a ellas en el sentido contrario, en el de la apertura de puertas, de ocasiones, de oportunidades.
 
Pues toda esta reflexión venía encaminada hacia dos noticias muy recientes que abren puertas, aunque alguno puede ser que siga prefiriendo verlas cerradas. En ambas las protagonistas son enfermedades que para quienes se dedican a la epidemiología deben estar muy presentes: la malaria y la gripe.
 
Hemos sabido que se va avanzando en la vacuna contra la malaria y se han presentado unos resultados preliminares en este avance, aunque es cierto que queda mucho camino por recorrer (vías de administración, número de dosis, aspectos económicos,...), y eso es una puerta entreabierta.
Y, por otro lado, se ha anunciado, que los científicos que trabajan sobre el virus de la gripe H7N9 (al que la prensa llama la "gripe de Shanghái") están tratando de comprender cómo podría transformarse en un agente capaz de producir una pandemia, lo que en el pasado sí que ha significado el cierre de puertas (en forma de censura).
 
Pues eso, nuevamente Facebook dixit, que algunos lo que quieren son paredes en vez de puertas, y no acaban de entender que los seres humanos, al contrario que las palomas, sí que somos capaces de abrir las puertas. En eso estamos.

 
Imagen tomada de "El humor absurdo es la base de mi educación"
 
 
 

miércoles, 7 de agosto de 2013

Sacando la lengua

Acabamos de conmemorar el 300 aniversario de la fundación de la Real Academia de la Lengua Española, ya que la primera sesión de la misma tuvo lugar el 3 de agosto de 1713. Mucho han cambiado las cosas desde aquel día, que seguro también fue caluroso en el Madrid veraniego del siglo XVIII, y no sólo para esta institución, sino también para su producto más conocido: el Diccionario de la Lengua Española, que ya va por su vigésima segunda edición.

Pero no todo ha evolucionado al mismo ritmo. Y así, en el diccionario de la RAE podemos seguir encontrando en la entrada "Epidemiología" la siguiente definición: "Tratado de las epidemias". No sabemos cada cuánto tiempo se revisan las diferentes entradas del diccionario, pero es evidente que ésta se ha quedado bastante desfasada.

Sería un buen momento para hacer una revisión científica del diccionario, máxime ahora que algunos académicos han manifestado su interés en apoyar al español como lengua internacional y científica.

Emblema de la RAE en 1777
 

sábado, 3 de agosto de 2013

Películas y salud pública

¿Recordáis cuando publicamos "Epidemiología la película"?
No tuvimos mucho éxito en nuestra petición de comentarios sugiriendo vídeos o películas que tuvieran que ver con la epidemiología (todavía estáis a tiempo de animaros).
Ahora nos encontramos con que desde Chile nos llega esta propuesta de Cine Club de Salud Pública.
La selección nos parece interesante pero echamos a faltar una que recomendamos en "Epidemiología en el plató": "Gracias por fumar".
Lástima que nos pilla un poco lejos y no podremos asistir cada jueves a estas proyecciones, pero recomendamos a todos los que estén por allí que lo hagan.


jueves, 1 de agosto de 2013

Un brote de atlas

La "epidemia" de atlas de mortalidad que, en los últimos tiempos, parecía haber remitido, vuelve a arreciar de nuevo, algo de lo que nos congratulamos.
En los últimos días hemos tenido noticias de la publicación de dos atlas en los que, de una u otra manera, hemos tenido algún grado de implicación.
 
Uno de ellos es el Atlas de mortalidad en municipios y unidades censales de España (1984-2004), en el que el equipo del Grupo de Investigación en Desigualdades en Salud (GREDS) dirigido por  Joan Benach y José Miguel Martínez Martínez, colaboran con investigadores del proyecto MEDEA de Barcelona, Bilbao, Madrid, Sevilla, Valencia y Zaragoza, presentando los datos de los municipios españoles y de estas seis ciudades a nivel de sección censal (recordemos que el "Atlas de mortalidad en ciudades de España (1996-2003)" del proyecto MEDEA ya había sido publicado con anterioridad).
  
El otro es el "Atlas de Mortalidad en Chile, 2001-2008", en el que el equipo de Gloria Icaza, de la Universidad de Talca (Chile), financiado por el FONIS chileno, ha empeñado mucho esfuerzo y ha conseguido un producto notable. Este atlas, por desgracia, no está accesible en este momento en PDF de libre distribución, aunque estará disponible en el futuro en formato electrónico en la web del Ministerio de Salud de Chile.
 
Si a estos dos les añadimos el "Atlas de mortalidad en áreas pequeñas de la Comunidad Autónoma del País Vasco (1996-2003)", también publicado este año, parece que al menos, estamos ante un nuevo "brote epidémico" de atlas. Bienvenido sea.
 
 
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