domingo, 8 de octubre de 2017

Cuatrocientos mil niños jugaban por las calles

De esta manera, ciertamente críptica, comenzaba un cuento interminable que mi padre nos contaba cuando éramos pequeños a mí y a mis hermanos, y que luego contó a sus nietos.
Hace unos días ha ido a reunirse, ya para siempre, con mi madre y, seguro, que allá donde esté, seguirá contando ese cuento a cualquier niño que se acerque a él.

No encontraréis muchas referencias en internet a la figura de mi padre, Óscar Zurriaga Furió, pues pertenece a una era predigital, pero sí que aparece reseñado en uno de lo que él consideraba un gran logro, la apertura en Murcia del Hospital "Virgen de la Arrixaca" en 1967 y la posterior construcción y puesta en marcha de la Ciudad Sanitaria "Virgen de la Arrixaca" en 1975 (podéis verlo aquí). A su manera, él también fue salubrista, aunque siempre destacó su faceta de médico.

A modo de homenaje a su figura, y también para paliar en parte ese vacio digital, os dejo, no sin cierto pudor, las palabras que pronuncié en su ceremonia de despedida:

"Siempre es difícil hablar en estas circunstancias. Pero no es difícil hablar de tu padre. Y más de alguien como mi padre que siempre ha estado muy presente en nuestras vidas.
Mi hermano Ernest ya ha expuesto, con su brillante habilidad, esos recuerdos, emociones y vivencias.
En mi caso, yo quisiera centrarme y resaltar su faceta de médico. Mi padre fue la segunda generación de médicos de esta familia. La trayectoria la inició mi abuelo, la siguieron mi padre y mi tío. Yo represento la tercera generación. Y la cuarta está sentada hoy aquí delante.
Mi padre siempre se sintió médico, muy médico. Sus comienzos no fueron nada fáciles porque el propio hecho de iniciar y realizar su carrera no era fácil en plena postguerra y, al finalizar sus estudios, el trabajo no abundaba. Se decantó por la dermatología, pero pronto vio que le resultaría difícil asentarse y conseguir la ansiada estabilidad, por lo que se incorporó al cuerpo de médicos inspectores del Instituto Nacional de Previsión (luego conocido como “el extinto INP”). Y allí comenzó una nueva carrera profesional que le llevaría, y nos llevaría a nosotros también, por la geografía nacional: Alcoi, Gandía, Ciudad Real, Murcia y, luego, la vuelta a Valencia. En todos esos sitios dejó muestras de su buen hacer, de su carácter (que no era poco) y de su bonhomía.
Y puedo afirmar esto, no tanto por vivencia propia, que también, como por los testimonios que he podido ir recogiendo de la gente que lo conoció y trató profesionalmente, y que casi siempre se dirigió a él como Don Óscar.
No era acomodaticio, no temió nunca salir de su zona de confort, ni enfrentarse a nuevos retos.
Creo que sus dos etapas más fecundas y en las que él más disfrutó fueron, primero en Murcia, con la apertura del Hospital Virgen de la Arrixaca, el viejo, y, sobre todo, con la apertura del nuevo hospital, al que trasladó el nombre del anterior, y también trasladó a todos los enfermos en una operación ejecutada con precisión y en muy poco tiempo, y de la que estaba especialmente orgulloso y a la que hay que reconocerle el mérito, pues los medios de aquella época no son los de hoy en día.
La otra etapa en la que disfrutó profesionalmente fue en la Dirección del Hospital Clínico Universitario de Valencia, al que siempre consideró “su” hospital. Los tiempos volvían a no ser fáciles, pero ¿cuándo lo han sido? Y, nuevamente, sacó adelante, con su esfuerzo y su tesón, muchas cosas en ese hospital, algunas de las cuales se mantienen hoy en día, casi 40 años después de su paso por él.
No descuidó otras facetas, como la académica, ejerciendo de profesor de varias generaciones de enfermeras, algunas de las cuales están hoy aquí. E incluso sacó adelante su tesis doctoral en plena etapa de madurez, cuando para él no era ya ningún requisito obligatorio, convirtiéndose de esta manera en el primero con esta distinción en la familia.
No quisiera acabar sin resaltar algunas pequeñas anécdotas de su pensamiento y trayectoria que están, además, ligadas a mí en lo personal.
La primera es aquella ocasión en la que vino al colegio donde yo estudiaba, como lo hicieron otros padres de alumnos, para orientar las vocaciones de nosotros, los estudiantes. Allí pronunció una frase que se me quedó grabada: “si los médicos fuéramos infalibles, yo no me hubiera vestido nunca de luto”. Y hoy estamos aquí vestidos de luto, prueba de que los médicos seguimos sin ser infalibles.
Otra es cuando la tragedia del camping de los Alfaques. Aquella tarde yo lo había acompañado a disfrutar otra de sus grandes pasiones, el golf. Y en aquella época, donde no había móviles, vino a buscarle, en una Mobylette, un encargado del campo de golf, para decirle que lo estaban buscando del hospital y él se marchó de paquete de aquella moto. Ese día yo entendí lo que significaba una urgencia.
Y también aquel “Farreras” (ese libro de referencia de medicina interna) que se compró, ya pasada la cincuentena, porque quería seguir estando actualizado, aunque él no practicaba ya la medicina asistencial.
Y las innumerables veces en que nos trató en nuestras enfermedades, a mí, a mis hermanos, a nuestra madre, siempre con sensatez.
A mí siempre me impresionó su vocación y me sigue sirviendo hoy en día como ejemplo.
Aunque he hablado de su faceta profesional, no puedo finalizar sin dejar de pensar que a él le hubiera gustado que hoy se pronunciara una frase críptica para la mayoría de los que estáis hoy aquí y que, siempre dijo que serviría para identificarlo en caso de que lo secuestraran, cosa que afortunadamente, nunca sucedió, pero que, para él, era una especie de fetiche: “Cuatrocientos mil niños jugaban por las calles”. Así comenzaba un cuento interminable, que nunca acabó, y que a todos nos gustaría que pudiera seguir siendo contado".


martes, 12 de septiembre de 2017

BarSEElona17

Algunos, pobrecitos ellos, dicen esperar esta entrada después de cada congreso de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE). Y quien escribe sabe que, lo que comenzó como un divertimento curioso en una era que ahora parece casi predigital (el ya muy lejano año 2012: véase "Un congreso tuiteado"), se ha convertido en algo parecido a una carga que se ejecuta con muchas dudas y, nos tememos, que con menos profesionalidad de la que se espera en alguien que se dedica a esta cosa de la epidemiología (el año pasado en "La Epi en Sevilla es una tuit-maravilla" pedíamos que este análisis se profesionalizara), ya que para efectuarlo se utilizan sólo herramientas gratuitas que tienen muchas limitaciones (y, además, nos inundan el correo de spam).

Pero, tras este párrafo a modo de antecedentes e introducción, sin esbozar hipótesis ni objetivo alguno, y a petición del respetable (¿verdad @epistatistic?), nos atrevemos otra vez. Allá vamos.

En el apartado material y métodos deberíamos decir que se han utilizado las herramientas Hashtracking (que sólo nos ofrece de manera gratuita el número total de tuits), Socialert (que ofrece información gratuita sólo sobre 500 tuits), Tweetbinder (con información sobre 1990 tuits de la última semana), y HashtagfyEste sería el momento en el que los metodólogos deberían dejar de leer (si es que se han adentrado hasta aquí) y el resto puede empezar a pensárselo.

Como resultados tenemos que tras la elección ¿popular? (obtuvo el 63% de los 93 votos emitidos) del hashtag #BarSEElona (¿verdad que es chulo?), proceso que cada año resulta más divertido, se puede llegar a estimar cuál ha sido su andadura. Este año, hasta el domingo 10 de septiembre se habían emitido 3.734 tuits que incluían este hashtag, según Hashtracking. La evolución temporal de una parte de los mismos es la siguiente:


(Nota para lectores despistados: la gráfica omite un montón de días)

Según Tweetbinder, en sus 1990 tuits analizados, hubo 424 cuentas que contribuyeron, con una media de 4,69 tuits (y no, no proporciona la desviación estándar ni ninguna otra cosa parecida) y 1.127 seguidores de media por cuenta. El 4,82% fueron tuits originales y el 82,1% retuits. Respuestas a los tuits sólo se produjeron en el 1,46% de los casos.

Los tuits más mencionados fueron:















Y si queréis saber quienes fueron algunos de los usuarios (o cuentas) más activos, aquí están (con su número de tuits, y la foto....):

    • SESPAS@sespas
    • 356
    • Maica Rodríguez Sanz@MaicaRodriSanz
    • 101
    • Maribel Pasarín@mpasarin
    • 73
    • Salut Pública BCN@salutpublicabcn
    • 67
    • Oscar Zurriaga@ozurri
    • 47
    • D Cantarero@davidcantarero
    • 43
    • SEE@seepidemiologia
    • 43
    • Carme Borrell@carme1848
    • 33
    • Glòria Perez@PerezAlbarracin
    • 30
    • Carlos Fernández@pezcharles
    • 26

Y estos son los impactos que produjeron (lo que está, en parte, en función de su número de seguidores):

    • joan carles march@joancmarch
    • 392,385
    • SESPAS@sespas
    • 320,044
    • Salut Pública BCN@salutpublicabcn
    • 206,494
    • SEE@seepidemiologia
    • 105,436
    • Gaceta Sanitaria@gacetasanitaria
    • 76,788
    • D Cantarero@davidcantarero
    • 70,176
    • Maica Rodríguez Sanz@MaicaRodriSanz
    • 59,085
    • Carme Borrell@carme1848
    • 58,938
    • Oscar Zurriaga@ozurri
    • 53,956
    • Escuela Andaluza SP@EASPsalud
    • 48,240

Los hashtags que resultaron citados y relacionados con #BarSEElona17 fueron:


Y, si alguien esperaba un apartado de discusión, nos tememos que se quedará con las ganas, pues llegar hasta aquí ya es trabajoso como para encima ponernos a interpretar los resultados....Aunque no nos resistimos a indicar que, o contamos mal (que es muy posible), o en este congreso se han superado los números de los precedentes lo que indicaría una mejora de la actividad tuitera (y un mayor impacto: según @trendinaliaES el hashtag llegó a ser "trending topic").

En limitaciones sólo decir que sesgos hay para aburrir y que el conflicto de intereses no está ausente ¡faltaría más!

A ver si el año que viene, con el congreso SEE-APE en Lisboa, hay alguna otra persona lo suficientemente incauta como para meterse en el berenjenal de hacer un análisis como debe hacerse.

Nos vemos, nos escribimos, nos tuit-analizamos (esto último mejor si lo hace otro), en la bella Lisboa en 2018 con "Epidemiología en un contexto global".


viernes, 18 de agosto de 2017

Seis años y muchas lágrimas #NoTincPor

Esta tenía que ser una entrada de aniversario de blog "normal". Ya van seis años desde que se inició esta aventura de "Epi y Mas" y así nos hubiera gustado celebrarlo. Pero las circunstancias mandan y ayer un grupo de criminales perpetraron atentados en Barcelona y Cambrils y han cambiado la idea a la hora de escribir.

Un  blog como este nace con una vocación profesional, pero ya en otras ocasiones nos hemos visto escribiendo sobre asuntos que no parecen serlo y, sin embargo, sí lo son. Releed "Epidemiología de guerra: Je suis Charlie" y veréis lo actual que puede llegar a ser. No resistimos la tentación de volver a escribir lo que ya pusimos entonces: "la "Epidemiología de Guerra" es una rama importante de la epidemiología que debería ser tomada más seriamente como una subdivisión  de la epidemiología de campo y que debería servir para aportar evidencias sólidas para la prevención de los conflictos". 

Por desgracia hay otras cosas que siguen siendo tan actuales como entonces. La primera de ellas la barbarie y el sinsentido de estos criminales ¿Sinsentido? Tal vez no, ellos tienen un sentido, un objetivo claro: provocar el terror, atemorizar. Y cuando esta mañana la gente reunida en Plaza Cataluña gritaba "No tinc por!" ("No tengo miedo") daba la respuesta apropiada. Por eso es importante que no les sigamos el juego a los criminales, y @manyez nos aportaba una buena guía para no hacerlo en "Barcelona y twitter".

Por ello solo insistir en que:

No difundamos nada sin contrastar: cuesta tan solo un poco más averiguar la falsedad de un bulo y, por desgracia, no lo hacemos. Por favor: mirad las fuentes oficiales. Incluso en esta época de la "postverdad" suelen tener información más veraz. Y si no, al menos, goglear un poco y, es posible, que deis con la información correcta. Serán solo unos segundos, o unos minutos, más.

No reenviemos, contribuyendo a hacerlas virales, imágenes que causarán dolor a las víctimas o sus seres queridos, en un afán de notoriedad que no es sino puro egoísmo. El argumento de que los medios de comunicación también lo están haciendo es solo una excusa barata. El gesto del supermercado Caprabo, negándose a vender los periódicos que hoy llevaban en portada imágenes sensacionalistas, nos da la pista de cómo hacer lo correcto.

Recordad que "Si estoy a punto de morir, no quiero que me grabes, quiero que te quedes conmigo, creo que nadie quiere morir solo y menos así". Así decía un tuit de @maria_ecc que no sabemos si es original suyo o un retuit, pero que transmite muy bien un sentir de mucha gente. Simplemente tengamos humanidad.

No respondamos con odio al odio. A los que actúan con odio nada puede complacerles más que una respuesta con odio. Y para ellos es mejor si esa respuesta de odio es indiscriminada. Los que atentaron ayer son criminales y ya está. Criminales y terroristas. Es de esos de quienes tenemos que protegernos, no de todos los que profesan una religión, ni de todos los de un país, ni de...

#NoTincPor Esa es la respuesta.


lunes, 31 de julio de 2017

Caminando, si hay camino...


Imagina que tienes que ir en coche a comprar el pan, porque no tienes ninguna panadería cerca de tu casa (o tal vez no tienes que imaginarlo porque esa es tu realidad). Y ahora imagina que no tienes coche, no porque no quieras sino porque no puedes permitírtelo 
También puedes imaginar (o quizás tampoco tienes que hacerlo) que una enorme autopista es la frontera entre tú y esa panadería y que para cruzarla debes dar un gran rodeo o jugarte la vida intentándolo.
¿Qué haces? ¿no comes pan? ¿utilizas transporte público (si es que llega a tu barrio con una frecuencia apropiada)?

De cosas como esta va eso de la "caminabilidad", palabra que no encontraréis en el Diccionario de la Real Academia (aunque sí que es correcto decir "caminable", o mejor "transitable" según la Fundéu). Es decir que sea posible, y fácil, transitar caminando por donde vives. Que pueda ser tu primera opción.

Y eso ha pretendido medir en Madrid un grupo de investigadores, casi todos españoles, aunque no todos están en España, del proyecto "Heart Healthy Hoods". Y lo han publicado en la revista International Journal of Health Geographics con el título "Intersection of neighborhood dynamics and socioeconomic status in small-area walkability: the Heart Healthy Hoods Project".
Su conclusión es que las áreas de Madrid con mayor nivel socioeconómico son menos transitables caminando que las de menor nivel socioeconómico. Pero que las dinámicas de los barrios, en términos sociales (gentrificación) y urbanos (antigüedad de la vivienda) modifican esta asociación: en los barrios mas nuevos y gentrificados la relación entre nivel socioeconómico y "caminabilidad" deja de ser lineal.
En palabras del primer autor del artículo, Pedro Gullón, según recoge la agencia SINC, "Esto tiene consecuencias directas para la salud pública. En la actualidad, existen importantes diferencias sociales a la hora de realizar actividad física. Las personas de clases sociales más bajas hacen menos deporte. Que vivan en áreas donde van caminando a comprar el pan o al colegio, por poner unos ejemplos, mitiga el efecto negativo que tendría en su salud esa falta de ejercicio más intenso, ya que caminar constituye una actividad regular muy saludable”. Y los procesos de gentrificación pueden hacer que las personas que viven, o vivían, en barrios más desfavorecidos puedan perder la ventaja que para su salud significa, o significaba, vivir en barrios más "caminables".

Es importante comenzar a estudiar estos aspectos en nuestro país, y en otros del sur de Europa, con unas estructuras urbanas que diferían de las de otros países que llevan más tiempo efectuando estos estudios. Y máxime viendo como están evolucionando determinados procesos, ligados en ocasiones al auge del turismo o a los cambios en los lugares de ocio, en algunas, o en muchas, de nuestras ciudades.


sábado, 3 de junio de 2017

Votaciones imposibles: el "polisibri" (un neologismo...)

En estos últimos tiempos hemos tenido oportunidad de asistir a algunos resultados de votaciones que nos han dejado un poco descolocados. Y es que cuando se lanza una pregunta y la gente responde a veces suceden cosas relativamente inesperadas. Y qué mejor ejemplo que la elección de Donald Trump ¿no? ¿O tal vez no son tan inesperadas?

Tranquilos, no vamos a profundizar en la politología, y menos en la estadounidense, pero sí vamos a analizar un pequeño divertimento que hemos realizado esta semana a raíz de la reunión de grupos de trabajo de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE, @seepidemiologia).

La SEE ha hecho un meritorio trabajo reuniendo a representantes de sus grupos de trabajo para efectuar un taller acerca de la elaboración de "policy brief". Un "policy brief"(1) es un documento breve que presenta resultados de una investigación y/o recomendaciones sobre un determinado tema, dirigido a una audiencia informada, pero no especializada, y con el objeto de incidir políticamente.

En el transcurso de la discusión de este taller se mencionó que por qué no se utilizaba una denominación en español para este tipo de documentos y ¡allá fuimos! Mediante un tuit se lanzó una votación para dirimir entre varias opciones, propuestas sólo por quien escribe ésto, porque se planteó como un divertimento. Entre ellas se incluyó un neologismo: "polisibri", atendiendo a la pronunciación y a la grafía en español. Se mantuvo la votación sólo 24 horas (no es plan de aburrir al personal) y el resultado fue el siguiente:


Como puede verse las opciones propuestas eran claramente divergentes, en algún caso, y puestas a modo de divertimento, como anunciábamos, pero... ganó "polisibri". Y claro, es cierto, son sólo 8 votos y todos lo han hecho como pasatiempo ¿o no?

¿Puede extraerse alguna conclusión de este pequeño juego? Tal vez que nadie encuentra una buena traducción, con lo cual el uso del término en inglés no va tan mal, y también que puestos a elegir opciones imposibles, éstas tienen siempre sus seguidores...que creen que los demás votarán de manera adecuada.


(1) Un ejemplo de "policy brief" es "Preventing and addressing intimate partner violence against migrant and ethnic minority women: the role of the health sector. Policy brief (2014)elaborado por Carmen Vives-Cases, Daniel La Parra, Isabel Goicolea, Emily Felt, Erica Briones-Vozmediano, Gaby Ortiz-Barreda y Diana Gil-González a petición de la Organización Mundial de la Salud (OMS).


domingo, 28 de mayo de 2017

Cuando yo me muera

Hace unas semanas, escuchando en muy buena compañía a un gran saxofonista, Kiko Berenguer,  y su cuarteto, tuvimos la fortuna de escuchar su interpretación de un tema titulado "Narsong". Él mismo explicó que estaba dedicado a su amigo Narso, fallecido hace algún tiempo ¡Qué gran homenaje! Cuando yo me muera no quisiera que nadie le pusiera mi nombre a una calle, ni a una biblioteca, ni a un hospital, ni a nada material, pero que un amigo le ponga tu nombre a una canción y que cada vez que esta suena puedas ser recordado, ojalá que con una sonrisa en los labios, eso no tiene precio.

Y es que muchos se plantean, nos planteamos, si serán recordados cuando ya no estén. Y eso está bien, pero también estaría muy bien plantearse el momento anterior a dejar ese recuerdo y ahí también puede dejarse un legado. Y es que también sería bueno que fuéramos recordados por haber tenido una muerte digna, por no haber sufrido innecesariamente en el proceso de morir, por haber podido decidir las circunstancias y por no prolongar nuestra estancia cuando las fuerzas ya no nos acompañan.

Es decir, teniendo derecho a los mejores cuidados paliativos, aquellos que son cuidados de alivio brindados al paciente que tiene una enfermedad grave o mortal para mejorar su calidad de vida. Su objetivo no es curar la enfermedad, sino evitar o tratar lo más pronto posible los síntomas y los efectos secundarios de una enfermedad y su tratamiento, y los problemas psicológicos, sociales y espirituales correspondientes. Y también tener derecho a los mejores cuidados al final de la vida, es decir, aquella forma de cuidados paliativos que se administra cuando las terapias ya no controlan la enfermedad, dirigidos a aliviar el sufrimiento al final de la vida y facilitar una muerte en paz. Y también tener derecho a poder decidir acerca de nuestra propia muerte y de las circunstancias en que esta se produce, procurando que sea digna y acorde a nuestros principios y facultades.

Y en ello encontramos diferentes situaciones entre países e incluso dentro de un mismo país (aunque no es el caso del nuestro). En Europa, tuvimos la ocasión de estudiar las diferencias entre países en la comunicación entre los profesionales sanitarios y los pacientes terminales acerca de aspectos de diagnóstico, pronóstico, preferencias de tratamiento y de asuntos psicosociales y espirituales  (los resultados fueron publicados en "End-of-life communication: a retrospective survey of representative general practitioner networks in four countries") . La conclusión es que, en los países estudiados, excepto en Holanda, estos asuntos habían sido tratados con menos de la mitad de pacientes. Y lo cierto es que tratar estos asuntos permite a los profesionales sanitarios reconocer los valores y preferencias de los pacientes y proveer una atención acorde con sus deseos. Los médicos de estos países hablaron menos de estos temas con los pacientes que eran más ancianos, con los no oncológicos, con aquellos diagnosticados de demencia, y con aquellos para los que los cuidados paliativos no eran un objetivo principal y que no habían recibido este tipo de cuidaos por parte de sus médicos.

La muerte es una consecuencia de la vida y debería ser acorde y coherente con ella. Cuando yo me muera me gustaría también ser recordado por mi muerte tanto como por mi vida. Y para que ello sea posible, mi vida, su proceso, sus circunstancias tiene que estar de acuerdo con mi muerte ¿a alguien no le gustaría algo así?


viernes, 28 de abril de 2017

¿Juega el cáncer a los dados?

Hace unas semanas los medios de comunicación se hicieron eco de los resultados de un artículo publicado en la muy prestigiosa revista "Science" ("Stem cell divisions, somatic mutations, cancer etiology, and cancer prevention") del que son autores Cristian Tomasetti, Lu Li y Bert Vogelstein. La mayoría de los medios, como se ve en los siguientes ejemplos, titularon sus noticias juntando tres palabras: cáncer, azar y causa:

La lectura de estos reportajes, aunque con algunos matices, nos sitúa en la posición de que poco se puede hacer, pues parece que la partida ya se ha jugado y el hecho de ganar o perder en esta "lotería" no tiene nada que ver con lo que hagamos: es el "destino", la "predestinación" (azarosa, eso sí),...

Hace ya dos años se vivió un episodio similar a raíz de otro artículo de los mismos autores, y ya entonces se cuestionó esta impresión (véase "Las cartas del cáncer no están echadas") . En esta ocasión, también se han cuestionado alguna de estas afirmaciones y por ello recomendamos la lectura de "Reports that cancer is 'mainly bad luck' make a complicated story a bit too simple" del blog científico de "Cancer Research UK".

Creemos interesante remarcar que, en esta partida, los dados no están siempre echados ya y, para poder verlo de una manera más gráfica, es conveniente echarle una ojeada a las estadísticas de los cánceres prevenibles (también de "Cancer Research UK").

Como decía ya Óscar Fernández-Capetillo, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), hace ya dos años: "En cualquier caso, desde que nacemos, nos guste o no, todo el mundo estamos tirando dardos. Sin embargo, lo que hacemos con nuestras vidas, por ejemplo fumar, influye en la cadencia a la que los tiramos. Evidentemente, al final es cuestión de suerte, pero es fácil imaginar que aquel que tira 100 dardos por minuto acertará antes que aquel que tira seis".


domingo, 5 de marzo de 2017

Campañas institucionales en salud pública

Es siempre difícil evaluar a priori cuál va a ser el impacto de una campaña o un programa en salud pública, aunque se trate de actividades relativamente regladas y con precedentes similares previos. Más lo es aún cuando intervienen factores o actores que no son los habituales, y más todavía cuando éstos juegan un papel distinto del previsible.

Todo esto, y algunas cosas más, estuvieron presentes en la génesis de la introducción de la vacuna del virus del papiloma humano en nuestro país, y también en otros países. Y ahora, con ya varios años de funcionamiento, se imponía una reflexión acerca de todo lo que sucedió. Y eso es lo que puede encontrarse en la publicación "Campañas institucionales en Salud Pública. El caso de la vacuna contra el virus VPH".

Este libro, que fue recientemente presentado en público, trata de ofrecer una visión desde muchos ángulos, de los actores y factores que han intervenido en la formación de la opinión pública sobre los posibles efectos y adecuación de la implantación de esta vacuna en España, aunque también presenta un caso sucedido en Colombia. Se trata de una aproximación desde las ciencias sociales, aspecto que, en muchas ocasiones, no está lo suficientemente bien atendido desde la salud pública.

El libro, en el que se combinan diversas metodologías, se compone a partir de ocho distintas aproximaciones al caso que van desde la cobertura informativa de la vacuna en la prensa española, a la exposición de puntos de vista y opiniones de personas expertas del ámbito sanitario sobre la toma de decisión de implantar la vacuna, pasando por el análisis del discurso de las niñas afectadas y el testimonio de sus madres.

Se trata de una visión amplia y que llega en un buen momento para la reflexión que conduzca a una mejor actuación en el ámbito de la salud pública.

  

sábado, 11 de febrero de 2017

De mayor quiero ser....epidemióloga

¿Sabes cuántas mujeres se dedican a la ciencia en España? Según nos dice el informe "Científicas en cifras 2015", presentado recientemente, la proporción de mujeres en el conjunto del personal investigador en España se mantiene estable desde 2009 y es del 39%,  superior a la de la Unión Europea (33%). También sabemos, según la "Estadística de Estudiantes", que la proporción de mujeres matriculadas en España en enseñanza de grado y de primer y segundo ciclo en el curso 2015-2016 fue del 54,5%. 

¿Y sabes en qué posición están las mujeres en la ciencia? Ahí predomina el conocido como diagrama de tijera, que puede verse, por ejemplo, en el Informe Mujeres Investigadoras del CSIC 2016. Este gráfico muestra que, en el CSIC, en el personal investigador en formación la proporción de mujeres es del 57,5% y que va disminuyendo conforme se avanza en la carrera investigadora dentro de ese organismo (y es solo del 24,8% en la categoría de profesores de investigación).

También en epidemiología y salud pública existe una infrarrepresentación de mujeres líderes y contratadas en investigación de excelencia, como ponía de manifiesto el artículo, publicado en Gaceta Sanitaria, con el título "Desigualdades de género en la investigación en salud pública y epidemiología en España (2007-2014)".

Es decir, que en nuestro país y en muchos otros, queda todavía mucho recorrido por hacer ("Ninguna mujer dirige un organismo público de investigación en España", nos recuerda el diario El País). Por ello, la Asamblea General de Naciones Unidas decidió instaurar el día 11 de febrero como Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

Desde aquí, queremos contribuir simplemente recordando un vídeo reciente realizado dentro de las acciones lanzadas por Mujeres Con Ciencia, titulada "De mayor quiero ser... científica". El vídeo se titula: "De mayor quiero ser epidemióloga"



Como nos dicen en Mujeres Con Ciencia: "Hoy es el día de la mujer y la niña en la ciencia, todos lo son".

https://11defebrero.org/



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