Un aforismo del periodismo, dicen que tan viejo como la propia profesión, asevera que "no dejes que la realidad te estropee una buena noticia". Ejemplos del mismo, por desgracia, hay bastantes y hemos tenido ocasión de asistir a una nueva representación de ello hace unos días, a cuento de cómo va la temporada gripal en nuestro país.
En el noticiario nocturno de la cadena de televisión Antena 3 del jueves 26 de enero, para ilustrar la noticia titulada “El virus de la gripe afecta de manera inusual al centro y norte de España”, se presentaron en pantalla tres mapas bajo el título “Evolución de la difusión geográfica de la gripe”, y, según la cadena televisiva, correspondientes a las semanas 1, 2 y 3 de 2012. En los mapas no se hacía constar su procedencia ni quien los había elaborado y en ellos figuraba el logotipo de la cadena de televisión. Los de las semanas 1 y 2 eran idénticos a los que el Sistema de Vigilancia de la Gripe en España (SVGE) insertó en su página web y publicó en sus informes semanales. Pero la sorpresa vino con el mapa de la semana 3: ese día, en la página web del SVGE no se había insertado todavía el mapa de la semana 3 ni se había publicado en el informe semanal. Ante la falta del original “alguien” procedió a “elaborar” el mapa que se mostraba. La diferencia entre los mapas de la semana 3 puede verse más abajo y queda patente.
En el noticiario nocturno de la cadena de televisión Antena 3 del jueves 26 de enero, para ilustrar la noticia titulada “El virus de la gripe afecta de manera inusual al centro y norte de España”, se presentaron en pantalla tres mapas bajo el título “Evolución de la difusión geográfica de la gripe”, y, según la cadena televisiva, correspondientes a las semanas 1, 2 y 3 de 2012. En los mapas no se hacía constar su procedencia ni quien los había elaborado y en ellos figuraba el logotipo de la cadena de televisión. Los de las semanas 1 y 2 eran idénticos a los que el Sistema de Vigilancia de la Gripe en España (SVGE) insertó en su página web y publicó en sus informes semanales. Pero la sorpresa vino con el mapa de la semana 3: ese día, en la página web del SVGE no se había insertado todavía el mapa de la semana 3 ni se había publicado en el informe semanal. Ante la falta del original “alguien” procedió a “elaborar” el mapa que se mostraba. La diferencia entre los mapas de la semana 3 puede verse más abajo y queda patente.
Se ignora el procedimiento utilizado para elaborar los mapas mostrados en pantalla pero, como ya comentamos recientemente aquí (Tres estornudos, resfriado seguro), los publicados por el SVGE, son fruto de una compleja metodología desarrollada en el marco de un proyecto de investigación financiado por el Instituto de Salud Carlos III, elaborados por profesionales competentes en tal metodología y nada sencillos de producir. Como se refleja en el informe semanal de gripe, sólo puede ofrecerse en el mismo, el mapa de la semana previa por problemas en el tiempo de computación del modelo. Por ello, no parece factible que profesionales del periodismo, aún disponiendo de los datos originales (que tampoco es el caso), sean capaces, con el poco margen de tiempo del que se suele disponer para redactar una noticia como esta, de elaborar unos mapas semejantes con un rigor científico equivalente.
¿Cómo fue producido ese mapa? Y lo que es todavía más interesante ¿con qué finalidad?. Puede decirse que para mantener informada a la audiencia, pero mostrar una situación, interviniendo con medios hábiles en la información con distorsión (o creación) de la verdad, modificándola de alguna manera que se desconoce (y no se cita) ¿informa o desinforma?. En este caso la respuesta viene de una imagen y siguiendo con los aforismos: una imagen vale más que mil palabras (véase abajo).
Todo esto tiene un nombre. Y no parece que se ajuste a los parámetros que deben regir la ética de una profesión.
