miércoles, 31 de julio de 2019

Sanidad, competencias y marías

Hoy justo se cumple un año desde la entrada en vigor del Real Decreto Ley 7/2018 de 27 de julio, sobre el acceso universal al Sistema Nacional de Salud. Y hoy también algunas organizaciones se han manifestado a las puertas del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social para reclamar que se vaya más allá y nadie se quede atrás de la universalización y no hayan casos de exclusión (véase Un año de la "recuperación de la sanidad universal": las organizaciones documentan 1.358 casos de exclusión).

Y todo esto ocurre una semana después de que hayamos asistido a una negociación, casi (o sin casi) en directo, sobre puestos gubernamentales en los que el citado Ministerio era una de las ofertas que fue rechazada en primera instancia, luego aceptada, más tarde negada como "moneda de cambio", en fin..... Pero lo que más ha indignado, amén de otras cosas, ha sido la calificación como Ministerio vacío de competencias y escaso valor y adjetivándolo de "maría" (tal vez sea necesario explicar en algunos ámbitos o territorios lo que son las "marías": según la 4ª acepción del diccionario de la lengua española, una "maría" es "una asignatura que no requiere esfuerzo por parte del alumno para ser aprobada", es decir una asignatura "fácil" y por extensión, aquello para lo que no merece la pena esforzarse, ni da lucimiento).

Pues bien, como puede verse por lo de hace un año y por lo de hoy, no todo el mundo considera una "maría" a ese Ministerio que afecta a la vida de todos los españoles. Algunos han escrito, de manera sobresaliente, "10 cosas que hacer con un ministerio que no sirve para nada", a lo que solo podemos añadir lo que escribimos hace ahora casi 14 meses en la entrada "9 para mejorar la salud" en la que nos hacíamos eco de las peticiones de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) al entonces nuevo gobierno.

Negóciese lo que se quiera (y se sepa y se pueda), pero no se juegue con algo que condiciona las políticas de salud, que puede servir para mucho más de lo que sirve y que siempre está necesitado de un buen timón y de personas que sepan maniobrar y llegar a consensos con todas las comunidades autónomas (por cierto, añádase lo de reformar el funcionamiento del Consejo Interterritorial del SNS como otra cosa necesaria).

Y dejemos las "marías" para mojarlas en el café con leche.

  

domingo, 21 de julio de 2019

Ébola en Congo: hacen falta recursos

El 17 de julio pasado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el brote de enfermedad por virus ébola (EVD, en sus siglas en inglés) en la República Democrática de Congo como una emergencia de salud pública de importancia internacional.

Y esto ¿qué significa? Según el Reglamento Sanitario Internacional (RSI) de 2005 una emergencia de salud pública de importancia internacional es un evento extraordinario que se ha determinado que constituye un riesgo para la salud pública de otros Estados a causa de la propagación internacional de una enfermedad, y podría exigir una respuesta internacional coordinada. Según el RSI, esta definición implica que la situación es:
  • grave, súbita, inusual o inesperada
  • tiene implicaciones para la salud pública que van más allá del Estado afectado y
  • puede necesitar una acción internacional inmediata.
El informe en que se basa esta declaración, titulado "Statement on the meeting of the International Health Regulations (2005) Emergency Committee for Ebola virus disease in the Democratic Republic of the Congo on 17 July 2019está accesible en la página de la OMS, y en él se revisa la situación actual del brote, especificando que el riesgo permanece muy alto a nivel local y regional pero es todavía bajo a nivel global, y que la intensidad de la situación epidemiológica es fluctuante con alrededor de 80 casos nuevos registrados semanalmente. Y también dice que, a pesar de las recomendaciones previas de incrementar los recursos, la comunidad internacional  no ha contribuido suficientemente.

Desde el punto de vista europeo, además del llamamiento de la OMS al incremento de recursos, es interesante resaltar que este informe establece, para todos los Estados fuera de la región afectada, las siguientes recomendaciones:
  • Ningún país debería cerrar fronteras o establecer restricciones de viaje o comerciales.
  • Las autoridades nacionales deberían trabajar con las líneas aéreas y otras empresas de turismo y viaje para asegurarse de que nadie excede las recomendaciones de la OMS respecto al tráfico internacional. 
  • No se consideran necesarias medidas de cribado en aeropuertos y en otros puertos de entrada fuera de la región afectada. 
Algún medio de comunicación ha publicado interesantes y didácticas explicaciones acerca del ébola, como por ejemplo el diario "El País" con sus "Claves de la epidemia del ébola en Congo, la segunda peor de la historia". En este artículo se mencionan las peculiaridades del contexto de esta epidemia, como que el brote se produce en una zona caracterizada por la violencia, las infraestructuras inexistentes, de difícil acceso, la desconfianza de la población local hacia la actuación de las organizaciones internacionales (hablando incluso de estrategia oculta detrás de los equipos de salud), o la propia negación de la existencia de la enfermedad lo que dificulta la protección ante la misma.

En la misma línea, "La Vanguardia" publicó "¿Por qué el ébola se convierte ahora en emergencia sanitaria internacional?", de donde se puede extraer la frase pronunciada por Luis Encinas, de Médicos Sin Fronteras: "Llevan años viviendo en una gran inseguridad y ven cómo su problema no es el ébola, sino morir de parto porque no puede llegar una ambulancia, o de malaria porque la atención sanitaria es inaccesible con ingresos de un dólar al día". 

Ya nos hicimos eco de esto en la entrada "No somos el objetivo. Nadie puede ser el objetivo". Y todo ello nos ha hecho recordar, una vez más, a Milton Terris y las causas del cólera en la India, y que ya citamos anteriormente en este blog, en la entrada "A perro flaco...":

"Es bien conocido que las causas del cólera en la India se remontan a varios siglos de su historia: la invasión británica y la destrucción de una industria textil que un día fue floreciente, la persistencia de sistemas arcaicos de propiedad de la tierra, de métodos de labranza, del sistema de castas, de la increíble pobreza, hambre y hacinamiento que padece la población; la consecuente incapacidad para financiar el desarrollo de suministros de agua potable y drenaje y por último, casi incidentalmente, la presencia del vibrión del cólera.

Esperemos que no se vuelva a producir la situación del brote de EVD de África occidental de hace unos años, y esperemos también que, si se produjera el peor de los casos, en España, y en otros países desarrollados, la reacción de la administración, la profesional y la de la población, tengan en cuenta la experiencia acumulada y se esté a la altura de las circunstancias. Pero, lo mejor es actuar ahora. Y como pide la OMS, actuar aportando recursos para los países africanos que, en este momento, lo necesitan.


sábado, 1 de junio de 2019

Cómo quemarse menos

Esta mañana me he encontrado con un conocido que hace tiempo que no veía. La conversación ha derivado a la situación que tiene en su casa desde que se han convertido en "generación sandwich": anciana con fractura conviviendo con ellos e hija que aparece de vez en cuando para ser "atendida" por sus padres. Me decía que quien se estaba encargando de casi todo era su mujer y que estaba bastante cansada de la situación. Esto no es infrecuente, mujeres cuidadoras, sufridas y sufridoras, que van acumulando cansancio e incrementando el riesgo para su propia salud, hasta el punto de sobrecargarse y llegar al síndrome del cuidador quemado (cuidadora en la mayoría de los casos), mientras que los hombres participan menos, o casi nada, en el cuidado. Hace ya algunos años escribíamos en "Cuidar se sigue escribiendo en femenino" que "La desigualdad en el cuidado sigue existiendo y tiene un alto impacto sobre la salud de las cuidadoras. Es hora de ir cambiando esta situación".

Un reciente artículo publicado en Gaceta Sanitaria nos aporta algunas claves para disminuir la sobrecarga percibida por las personas cuidadoras. Se titula "Sobrecarga, empatía y resiliencia en cuidadores de personas dependientes" y lo firman Yolanda Navarro-Abal, María José López-López, José Antonio Climent-Rodríguez y Juan Gómez-Salgado.

Los resultados obtenidos en éste artículo muestran que en las personas cuidadoras que están integradas en asociaciones la sobrecarga percibida es menor, y tienen un menor riesgo de desarrollo de síndrome de desgaste por empatía.

Hay que destacar que, en este estudio, según cuentan los autores, el perfil sociodemográfico en la muestra estudiada era el siguiente: "el 81,93% eran mujeres, situándose mayoritariamente (64,51%) en un rango de 45 a 60 años de edad; el 66,95% estaban casadas o conviviendo en pareja; el 51,28% tenía un nivel de estudios primarios; el 22,43% eran amas de casa; y el 71,34% convivían en el mismo domicilio que su familiar, siendo el parentesco más frecuente el de padre/madre y esposa (81,30%). En cuanto al tiempo de dedicación a los cuidados, invertían una media semanal de 45,84 horas, llevando de media 4,75 años con dedicación a los cuidados. La franja de edad mayoritaria de la persona cuidada se encontraba entre los 70 y los 90 años (74,54%)". Cuidar, como se puede ver, se sigue escribiendo en femenino y, además, no es cosa de jóvenes.

Y que, en cuanto a la sobrecarga, un 22,4% presentaban sobrecarga leve y un 16,8% intensa, observando que a mayor nivel de sobrecarga, menor era la capacidad de resiliencia. Las diferencias observadas indican que el grupo de quienes no pertenecían a ninguna asociación, comparado con las que sí pertenecían, presentaban mayor sobrecarga, ya fuera leve (37,2% frente a 16%) o intensa (27,9% frente a 12%).

En el artículo se atribuyen estos resultados al hecho de que las asociaciones pueden ejercer un efecto de ayuda a las personas cuidadoras para desarrollar estrategias de afrontamiento más adaptativas que disminuyan la experiencia emocional negativa.

Dice un proverbio africano que si quieres ir rápido es mejor ir sólo, pero que si quieres llegar lejos lo mejor es ir acompañado. Cuidar es un camino largo y requiere compañía, no solo para la persona que necesita y recibe los cuidados, sino también para la persona que cuida. Y qué mejor compañía que la de alguien que conoce, por experiencia, los problemas del cuidado. El asociacionismo es siempre difícil y no exento de problemas, pero también aporta soluciones en el ámbito social y sanitario. No se nos olvide. 



lunes, 29 de abril de 2019

Inma Melchor: súbitamente y quebrarse

Así, tal y como Machado decía de los mundos sutiles en "Cantares", se nos ha ido Inma Melchor: súbitamente. Y los que nos quedamos quebrados somos nosotros, aquí sin ella.

Inma es Inmaculada Melchor Alós. Su desarrollo profesional ha sido como bioestadística, dedicada a los registros, primero al de tumores y después al de mortalidad de la Comunitat Valenciana. Natural de Chilches, en Castellón, ha trabajado en Valencia y después en Alicante en el que ha sido su último destino profesional y donde ha desarrollado una fructífera carrera durante muchos años, con un buen puñado de publicaciones y con dedicación al análisis de mortalidad, integrada en el Grupo Balmis de Investigación en Salud Comunitaria e Historia de la Ciencia, de la Universidad de Alicante, trabajando además en la gestión del registro de mortalidad juntamente con todas las personas del registro y las del Servicio de Estudios Epidemiológicos y Estadísticas Sanitarias de la Dirección General de Salud Pública de la Generalitat Valenciana.

Allí nos conocimos, hace ya unos cuantos años, allí hemos trabajado juntos, y muy a gusto, allí hemos compartido cuitas y alegrías familiares, y allí hemos podido apreciar, todos los que la hemos conocido y tratado, su alegría, con una sonrisa que le llenaba la cara, su entrega al trabajo, su lealtad profesional y personal, y su buen hacer, con su meticulosidad, que le llevaba a ver detalles que a todos los demás se nos habían pasado. Ejercía muchas veces de pegamento, porque su vocación era siempre de unidad, cohesión y buen rollo. 

Vamos a echarla mucho de menos. Hace unos meses, con ocasión de la celebración de los 30 años del registro de mortalidad, escribimos juntos, con todas las personas que trabajan en el registro, para el número 112 de la revista Viure en Salut, un artículo titulado "Treinta años de evolución de la mortalidad en la Comunitat Valenciana" y allí, entre las causas de defunción que resaltamos con mayor variación en esas tres décadas, no aparecía mencionada la que, de manera inesperada, taimada e inoportuna, se la ha llevado.

No era este su momento para irse. Es demasiado pronto.Tenía muchas cosas por hacer, muchos sueños por cumplir, mucho trabajo por desarrollar y todavía mucho cariño que dar, ella que era claramente una mujer de familia, que se desvivía por los suyos.

Y entre los suyos creo que nos contábamos más de una y de uno. Y somos de esos que ya no tendremos quien nos recuerde lo bueno que es, que era, el dBase III. 

Que la tierra te sea leve, compañera. Hasta siempre, Inma.


lunes, 22 de abril de 2019

No somos el objetivo. Nadie puede ser el objetivo

Siempre hemos sabido que la epidemiología de campo puede ser peligrosa, pero el riesgo ha estado habitualmente centrado en los microorganismos a los que se enfrentan los que realizan esta labor. Pero, hoy en día, ya vemos que los más peligrosos no son los gérmenes, y nos llega la noticia del asesinato de un epidemiólogo, el Dr. Richard Mouzoko, el día 19 de abril, en la República Democrática del Congo (RDC): "WHO Ebola responder killed in attack on the Butembo hospital". 

Richard Mouzoko era un epidemiólogo que trabajaba en el programa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un centro de respuesta al ébola en la RDC ubicado en el hospital de la Universidad de Butembo. Como ha recogido la prensa ("Un médico muere en un ataque a un centro de respuesta contra el ébola en RDC"), ha sido asesinado en un ataque llevado a cabo por hombres armados no identificados, en el que además fueron heridas otras dos personas. El ataque tuvo lugar durante una reunión de coordinación que se llevaba a cabo en el hospital en ese momento.

El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha recordado que los trabajadores sanitarios y los centros sanitarios nunca deben ser los objetivos.

Nunca ha sido fácil la situación en este país africano, marcada desde el inicio del colonialismo y, ahora además, el ébola la complica, una vez más. Más violencia no la arreglará, y más si va dirigida a aquellos que han llegado desde fuera, el Dr. Mouboko era camerunés, para tratar de ayudar. Como la propia OMS reconoce, se trata de un brote en una zona geográficamente difícil con una población muy fluida, ataques intermitentes por parte de grupos armados y una infraestructura sanitaria limitada.

Y la situación de la enfermedad por virus del ébola en la RDC, en estos momentos, según los últimos datos de la OMS (16 de abril de 2019), nos indica que, desde el 1 de agosto de 2018 en que se declaró el brote, ya hay 1290 casos totales (1224 confirmados) con 833 personas fallecidas (más información aquí).

El objetivo es, tiene que ser, acabar con el ébola y con el sufrimiento. Y será necesario luchar contra él desde la raíz, que no es sólo el virus. Hay muchos intereses en la zona y los países del norte también tienen que ver con el mantenimiento de esta situación inestable, mísera, violenta y que favorece la transmisión del virus y la aparición periódica de brotes.

Pero las personas no somos el objetivo. Nadie puede ser el objetivo.

sábado, 20 de abril de 2019

Dibujar números tiene premio

Una pregunta típica para quien se dedica a la epidemiología es aquella de si prefieres una tabla o una figura ("SEENota dixit"). Y francamente, quien esto escribe, muchas veces no sabe qué contestar, pero hay que reconocer que todos nos sentimos seducidos por lo gráfico. Y son esas representaciones las que conectan con nuestras emociones y nos permiten contar una historia, como ya nos decía una ya casi mítica editorial del British Medical Journal, escrita por unos destacados asturianos.

Parafraseando a esa editorial, podemos decir que ese arte de dibujar números ahora, además, tiene premio.

Y es que, desde Asturias también, y liderado por otro destacado asturiano, Patricio Suárez (@patricsg), llega la convocatoria de un concurso de visualización de datos del grupo de usuarios de R de Asturias, patrocinada por el Instituto de Investigación Sanitaria del Principado de Asturias (ISPA).

El anuncio del concurso podéis verlo aquí y las bases del mismo aquí. De lo que se trata es de que se elabore una representación gráfica, hecha con el programa R, que defina un aspecto de un conjunto de datos, que es el mismo para todos los participantes: en esta ocasión se trata de usar los datos de un subconjunto del registro de multas de los años 2015 a 2017 obtenidos de la web de transparencia del ayuntamiento de la ciudad de Gijón y unificados en un solo archivo.

El plazo para la presentación de los proyectos comenzó el día 1 de marzo de 2019 y acabará a las 23:59 h del día 30 de abril de 2019.

Así que todos los dibujantes de números en el aire, como decía aquella editorial (Cofiño R, Prieto M, Suárez O, Malecki K "The art of drawing numbers and stories in the air: epidemiology, information, emotion and action"), ya pueden darse prisa en su arte para contarnos historias que informen, emocionen y muevan a la acción. Que de eso, en definitiva, se trata.


sábado, 30 de marzo de 2019

Píldoras epidemiológicas con premio

No. Esto no va de fármacos, pese al título. Va de películas, videos y cosas por el estilo, y es que este blog tiene una pequeña sección "películera" que teníamos un poco abandonada. La empezamos con "Pandemias y contagios", y seguimos con "Epidemiología la película", "Películas y salud pública" y, con la última hasta el momento, que es "Y el Oscar es para...". Ahora es buen momento para retomarla.

En una de esas entradas nos quejábamos de la escasez de materiales docentes sobre epidemiología en vídeo, decíamos que había campo para cineastas científicos y pedíamos que alguien se animara. No tuvimos éxito con nuestra petición y esperamos que, ahora, el llamamiento que hace la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) sí lo tenga.

Y es que la SEE lanza su primera convocatoria de premio para el mejor video sobre epidemiología y salud pública. Se trata de realizar video capsulas de una duración máxima de dos minutos hablando sobre un tema relacionado con la epidemiología y la salud pública.

El contenido puede ser de divulgación de un resultado científico o epidemiológico, presentación de una intervención de salud pública, explicación de un concepto o de una técnica especifica. Es decir que hay un campo amplio en el que trabajar. Lo común es la temática, el formato y la duración. Ya sabéis que se trata de no aburrir y de hacer una buena píldora epidemiológica.

Las bases de la convocatoria pueden verse aquí. Tenéis hasta el 1 de junio de 2019 para elaborarlos y enviarlos.

¡Ánimo peliculeros y videoaficionados!



Y el que quiera saber cómo es una píldora epidemiológica, puede ver la de la propia SEE:


domingo, 17 de febrero de 2019

Leche cruda o "cagando leches"

Empezamos con el agua cruda y seguimos con la leche cruda. Ya advertíamos hace un año, en "Lo tienen crudo con el agua", de los peligros de esta "crudeza", en aquel caso con el agua.

Ahora estamos viendo ya los efectos con la leche. Las noticias de prensa nos hablan de tres episodios que han requerido asistencia médica en Estados Unidos ("Primeros afectados por beber leche cruda"), y estos son los conocidos, pues las autoridades sanitarias estadounidenses están buscando afectados por medio país ("EEUU busca enfermos por tomar leche cruda en 19 Estados").

Aún recuerdo, en mi infancia, la venta de leche a granel, en cántaras metálicas, por las casas (y no hablo de un pequeño pueblo, sino de ciudades), y cómo se hervía la leche antes de consumirla. No recuerdo, aunque lo he sabido después en mi ejercicio profesional, las cifras de afectados que había en nuestro país, en aquella época, de brucelosis por consumo de estos lacteos y por otros productos, que eran descarnadamente "crudos". Y sé cómo fueron cayendo, desde las que eran las cifras más altas de incidencia y prevalencia de esta enfermedad de todos los países europeos en los años sesenta del siglo pasado, hasta llegar a las cifras actuales, en las que la brucelosis es una enfermedad poco frecuente. Y básicamente eso fue porque se abandonó la "crudeza".

Es cierto que en España está prohibida la venta directa de leche cruda, pero eso no quiere decir que no se pueda vender leche cruda (si queréis saber más sobre este aspecto es recomendable leer: "Todo lo que deberías saber sobre la leche cruda", en el blog "Gominolas de petroleo"). Así que se impone seguir advirtiendo contra estas prácticas.

En fin, el idioma español en una de sus muchas expresiones populares, de imposible traducción a otros idiomas, ya nos ofrece eso de "cagando leches". Pues parece que esta debe ser una de sus acepciones.

Imagen de la portada del libro "Cagando leches"

de Héloïse Guerrier y David Sánchez


 

lunes, 31 de diciembre de 2018

Autoexperimentando con el año nuevo

Acaba el año 2018 que nos trajo el centenario de la pandemia de gripe, mal llamada "española", y algunas buenas noticias en lo que respecta de la vuelta a la senda de la universalización de la cobertura sanitaria en España (aunque aún queda camino por recorrer).

Sólo con estos dos hechos podíamos resumir el año, pero nos gustaría resaltar otro importante para la epidemiología ibérica: la celebración, por primera vez, de un congreso de la Sociedad Española de Epidemiología en Lisboa, fuera de nuestras fronteras, y no fue nada mal. Habrá que repetir en más ocasiones.

Pero no podemos acabar este año sin hacer, al menos, una mención a un artículo, que también se relaciona con el centenario de la gripe de 1918, y que habla sobre la autoexperimentación, algo que hace 100 años también se dio, como podéis ver en el libro que citábamos en la entrada "El centenario de un armisticio epidémico". Se trata de una de las aportaciones del número de Navidad del BMJ, titulado "Adventures in self experimentation" del que son autores Gareth J. Parry y Eric J. Buenz. Este artículo comienza diciendo que la autoexperimentación tiene una larga tradición en medicina que ha llevado a auténticos avances científicos, pero también a conclusiones erróneas y, en ocasiones, a la muerte de los que la han practicado.

Dejando aparte las consideraciones éticas, que las hay, si nos ceñimos a los resultados para quien practica el autoexperimento, el rango va desde el fallecimiento hasta el premio nobel. Por eso, en el artículo se menciona no solo lo que ha significado de avance en momentos dramáticos ante enfermedades graves y sin otras opciones a la vista (en ese momento) sino también a que en otras ocasiones (¿las más?) ha estado guiado por el ego y la "importantitis" (el "palabro" es de los autores en el original). Y mencionan también el sesgo de género en la autoexperimentación: sólo el 2% de los casos documentados fueron realizados por mujeres. Los autores lo explican por "el resultado de la menor importancia evolutiva de los hombres, o por una mayor tendencia masculina al narcisismo, o, simplemente, por diferencias históricas de género en la ciencia y la medicina".

Pues eso, que mejor no autoexperimentemos con este año tan nuevo, tan "diecinuevo", y no nos lo inyectemos en vena el primer día. Dejémosle que transcurra y vayamos poniendo nuestro afán en que sucedan las cosas que queremos alcanzar y no le echemos la culpa al año si nuestros esfuerzos no dan el fruto deseado.

Os deseamos que vuestro esfuerzo se vea recompensado. Y si no, siempre nos quedará el haberlo intentado, pero mejor sin autoexperimentar.



domingo, 11 de noviembre de 2018

El centenario de un armisticio epidémico

Exactamente hoy se cumplen 100 años de la firma del armisticio de la I Guerra Mundial, conocida, antes de otros desmanes, como la "Gran Guerra". Los líderes mundiales se han reunido en París, para conmemorar este hecho a las 11 horas del día 11 mes 11, el momento exacto en que se decidió que entrara en vigor hace un siglo.

En estos días se ha traído a colación la historia de Augustin Trébuchon, el último soldado francés muerto en aquella guerra, diez minutos antes de la entrada en vigor del armisticio, o la de Henry Gunther, el último soldado fallecido, un minuto antes de las 11 horas de aquel día.

Pero ese armisticio se producía en un mundo en el que, además de vivir la barbarie de la guerra, se enfrentaba también a otro enemigo igualmente mortal: la gripe. La pandemia llevaba ya varios meses afectando a numerosos países, tras una primera oleada, que se extendió desde marzo a julio de aquel año, y una segunda que comenzó en agosto, pero tras la firma del armisticio, "estallaron celebraciones en todo el mundo, creando las condiciones casi perfectas para que se propagara una enfermedad de masas" . Esta frase está tomada del libro de Laura Spinney titulado "El Jinete Pálido. 1918: La epidemia que cambió el mundo".

Este es un libro de muy recomendable lectura, y oportuno en estas fechas, que ya ha sido objeto de varias recensiones entre las que podemos citar la de José Miguel Mulet y la de Óscar González (en esta última puede, además, accederse al mapa del libro de Spinney). En él se hace un recorrido por múltiples aspectos de lo que fue "la gripe del 18", que fue conocida como "gripe española", pero también se analiza a los ojos de hoy.

De este libro podemos quedarnos con la reseña de lo sucedido en la ciudad de Zamora, que tuvo una de las más altas tasas de mortalidad en España.

Lo que pasó en Zamora, ya era conocido por lo publicado en el diario "La Opinión. El correo de Zamora" en 2008, con el título "La gripe del siglo". Allí se citaba el artículo de Antoni Trilla, Guillem Trilla y Carolyn Daer "The 1918 "Spanish Flu" in Spain", publicado en Clinical Infectious Diseases en 2008, que a su vez citaban al libro, de 1993, de Beatriz Echeverri "La gripe española.La pandemia de 1918-1919". Hechos que también fueron recogidos en 1995 por F.Javier García Faría en "La epidemia de gripe de 2018 en la provincia de Zamora".  Y lo que sucedió fue que las misas masivas y las rogativas para solicitar ayuda divina ante la gripe, influyeron en la difusión de la enfermedad, y de nada sirvieron los intentos de impedirlas de las autoridades civiles, ante la postura de autoridad eclesiástica. A pesar de ello, o mejor dicho, precisamente por ello, al obispo de Zamora, Álvaro y Ballano, le fue concedida, en 1919, en reconocimiento, la Cruz de la Beneficencia de la ciudad

De algo semejante ya hablamos en la entrada "El cristo de la epidemia", donde también mencionamos el episodio de Zamora. Aprovechemos pues las efemérides históricas para aprender del pasado y que también sirva para plantear cómo afrontar los retos del futuro.


La firma del Armisticio de la I Guerra Mundial

sábado, 1 de septiembre de 2018

El efecto salida o empujón: el caso de las enfermeras

En estos días, que tanto se habla de inmigración y del "efecto llamada", parece conveniente recordar que, entre las personas nacidas en España, también está presente el fenómeno de la emigración, lo que las convierte en inmigrantes en otros países. Y si se van a otras tierras es precisamente a trabajar. Se trata de personas bien formadas, muy bien formadas, y por eso son aceptadas y, en ocasiones, especialmente requeridas precisamente por ello.

Nos trae todo esto a colación, un artículo publicado como Avance "online" en Gaceta Sanitaria titulado "Estudio de las noticias publicadas en prensa del éxodo de enfermeras españolas al Reino Unido", del que son autores Miguel Rodríguez-Arrastia, Carolina Moreno-Castro y Carmen Ropero-Padilla. 

En este trabajo se ha estudiado la representación en los medios de comunicación (diarios de información general) del éxodo de las enfermeras españolas al Reino Unido, realizando un análisis de contenido, cuantitativo y cualitativo, que abarca el período desde el 1 de enero de 2007 hasta el 31 de diciembre de 2016 (es decir, desde el inicio de la crisis económica hasta el año del referéndum del Brexit en el Reino Unido).

Los autores resaltan que las noticias sobre las enfermeras emigrantes han destacado, por encima incluso de otros profesionales, en la agenda de los medios, y que estos, los medios de comunicación, han ejercido un papel importante en la difusión de noticias sobre la emigración de sanitarios, especialmente en el caso de las enfermeras, desde que se comenzó la crisis económica en España, a finales del año 2007.

Una afirmación que destaca es que "el tono del 97% de los documentos analizados es negativo. Es decir, se transmite la idea de un colectivo precario y sin expectativas laborales, cuyo único horizonte es la emigración".

Y no nos resistimos a reseñar cómo finaliza el artículo, en el que se establece que existe, por un lado, un discurso oficial en el que se ha pretendido enmascarar el éxodo de las enfermeras como un "espíritu aventurero", que en algunos textos hablaba también de la extraordinaria formación que tienen las enfermeras. Y, por otro lado, están los artículos que recogen un discurso social, con los relatos de vida de las enfermeras emigradas, reconstruyendo los verdaderos motivos que han llevado a buscar mejores oportunidades laborales, y por consiguiente promoviendo un efecto salida.

La conclusión del artículo es que "la prensa promovió el "efecto salida" de las enfermeras para emigrar al Reino Unido" y que se "ha transmitido un mensaje claro: emigrar es la solución".

Tengámoslo presente cuando leamos estos días acerca de los motivos que llevan a las personas a salir de sus países y cuando se hable de "efecto llamada": también existe el "efecto empujón" o "efecto salida", aquí y en otros países .


martes, 21 de agosto de 2018

Pero...¿hubo alguna vez quinientos mil muertos?

"Pero...¿hubo alguna vez once mil vírgenes?" es una novela de Enrique Jardiel Poncela, escrita en 1930, y en cuyo título nos hemos inspirado para esta entrada, aunque la temática no tiene nada que ver. Y lo hemos utilizado porque puede ilustrar lo que ha sucedido con un artículo que se publica en el número de Agosto de 2018 de la revista American Journal of Public Health. 
Sobre estos 500.000 muertos por la austeridad se ha escrito ya bastante, así que, desde aquí, nos limitaremos a hacer una pequeña recopilación de los hechos:

Los autores del artículo, de la Unidad de Investigación de Atención Primaria y del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, en Santa Cruz de Tenerife y también de la Universidad de La Laguna, envían a la revista American Journal of Public Health un manuscrito, que es aceptado para su publicación, sobre las consecuencias de las políticas de austeridad en España y una de sus principales conclusiones es que hubo un exceso de mortalidad entre 2011 y 2015 en España, atribuible a las políticas de austeridad, y que cifran en 505.559 fallecidos.

El mismo número de esa revista publica una Editorial, firmada por otros autores españoles, de la London School of Economics and Political Science, la Universidad de las Palmas de Gran Canaria y del Hospital del Mar IMIM y de la Universidad Autònoma de Barcelona, en el que ponen en cuestión estas cifras debido a tres aspectos: 1) un cambio en la población estándar usada para calcular las tasa de mortalidad ajustadas, que se produjo en 2011 y que hace no comparables los datos de 2010 con los de 2011; 2) el decalaje entre el inicio de la crisis y las políticas de austeridad (el exceso de mortalidad encontrado habría ocurrido antes del inicio de las políticas de austeridad); y 3) la influencia de otros factores. Por ello, los autores de la nota editorial hablan de artefacto más que de efecto real.

La Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) saca una nota al respecto, fechada el 12 de julio de 2018, cuyo título es explícito: ¿Austericidio o artefacto?: a propósito de un artículo de investigación sobre los efectos de la crisis económica española sobre la mortalidad.

Diversos medios de comunicación ("El País", "El Mundo", "La Opinión de Tenerife") se hacen eco del artículo, la editorial y las reacciones al mismo.

En Twitter, diversas cuentas, alguna de los autores de la editorial, comentan los hechos y surgen hilos y reacciones.

En un medio de prensa se anuncia una futura revisión de los datos.

Y.... ¿qué decir de todo esto que ya no se haya dicho?
Poco puede añadirse, así que repetiremos alguna reflexión:
Los datos siempre son los que son, pero estos pueden no haberse calculado correctamente y esta es la primera tarea que debe tenerse en cuenta. La fiabilidad ante todo. Si no es fiable, u ofrece resultados sorprendentes, es mejor volver a repasarlo, antes que aceptar un explicación que puede convenir, pero que puede no ser la apropiada.
Y hay que pensar también siempre que, en el panorama científico, utilizar un argumento o un dato que puede ser puesto en cuestión, no apoya a una causa, por más legítima y justa que esta sea, sino que, antes al contrario, puede contribuir a deslegitimarla.

Os dejamos con los enlaces a todo lo citado:  

El artículo:
Antonio Cabrera de León, Ithaisa Marcelino Rodríguez, Fadoua Gannar, Arturo J. Pedrero García, Delia Almeida González, M del Cristo Rodríguez Pérez, Buenaventura Brito Díaz, José Juan Alemán Sánchez, Armando Aguirre-Jaime, "Austerity policies and mortality in Spain after the financial crisis of 2008",  American Journal of Public Health 108, no. 8 (August 1, 2018): pp. 1091-1098.

La editorial:
Cristina Hernández-QuevedoBeatriz G. Lopez-ValcarcelMiquel PortaShort-Term Adverse Effects of Austerity Policies on Mortality Rates: What Could Their Real Magnitude Be?”, American Journal of Public Health 108, no. 8 (August 1, 2018): pp. 983-985

El reflejo en la prensa:
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